- 13 personas murieron en Tijuana en un enfrentamiento entre grupos de narcotraficantes que podrían pertenecer al mismo cártel
La ola de violencia desatada por el crimen organizado en México se cobró ayer al menos 13 víctimas mortales en Tijuana, ciudad fronteriza con Estados Unidos, lo que agrava una situación que en lo que va de 2008 ha dejado más de un millar de muertos.
Una fuente policial, que habló bajo condición de guardar el anonimato por no estar autorizado a hacer declaraciones oficiales, dijo a la agencia AP que el enfrentamiento ocurrió en una de las principales avenidas de Tijuana. Se enfrentaron dos grupos, que al parecer saldaron una cuenta pendiente, dijo la fuente.
Los pandilleros dispararon desde sus vehículos, y las fotos tomadas en el lugar muestran fusiles automáticos, así como muertos y heridos tendidos en la calle. Los primeros datos oficiales de las autoridades municipales de Tijuana y estatales de Baja California señalan que las víctimas son en su mayoría presuntos sicarios, y que hay cinco personas más que resultaron heridas.
“Encontramos a 13 personas muertas en diferentes puntos de la ciudad”, de los que tres habían sido abandonados por los pistoleros en distintos hospitales, explicó el procurador Rommel Moreno.
Testigos presenciaron cómo los sicarios se llevaban varios cuerpos de los caídos en el tiroteo, que empezó en una avenida de la zona este de la ciudad y tras una persecución continuó en otros puntos. Sin embargo, se está investigando si éstos corresponden con los tres cadáveres encontrados en los hospitales, o si se llevaron más.
Los hechos sucedieron en tres enfrentamientos entre bandas y uno contra policías ocurridos la madrugada del sábado en varios puntos de Tijuana, noroeste de México, indicaron en rueda de prensa las autoridades.
Según vecinos del área, el tiroteo duró unos 50 minutos, tras los cuales los cuerpos de diez pistoleros quedaron regados en el suelo o dentro de sus vehículos a lo largo de tres calles. Algunos de ellos vestían uniformes policiales, por lo que se investiga si entre los implicados hay agentes coludidos con el crimen organizado.
Además, las fuerzas del orden público detuvieron a ocho sicarios más que resultaron heridos, entre ellos una mujer, y que fueron trasladados al Hospital General de Tijuana, el cual se encontraba este sábado rodeado de un ostensible contingente de militares y policías.
La Policía sospecha que el enfrentamiento se desató entre dos bandas rivales dentro del cártel narcotraficante de Tijuana dirigido por los hermanos Arellano Félix y que en entre los fallecidos se encuentra uno de los capos de esa organización, Raybel López “El Muletas”. Con la ciudad en alerta y patrullajes intensos de militares, se desconoce la identidad de los fallecidos y de los heridos, pero se presume que podría haber personas no ligadas al crimen organizado.