- Senador republicano logra empate en intención de voto con su adversario demócrata, sea Clinton u Obama
[/doap_box]
El candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, tiene dificultades para hacerse oír en una campaña dominada por la liza demócrata con vistas a las presidenciales de noviembre, aunque logra sin embargo tomar rédito del feroz duelo entre Barack Obama y Hillary Clinton.
Según la firma especializada independiente RealClearPolitics, que el viernes publicó en su sitio web una compilación de los más recientes sondeos, el senador republicano logra un empate en intención de voto con su adversario demócrata, independientemente de cuál de los dos aspirantes resulte nominado.
Entre los demócratas, ni Clinton ni Obama han logrado aún el número de delegados necesario para asegurarse la candidatura en la convención partidaria.
NO TODO ES ARMONíA
Si bien con las primarias del 4 de marzo en Texas y Ohio, McCain obtuvo la cantidad suficiente de delegados para representar al partido de George W. Bush en la elección presidencial, no significa que en el bando republicano todo sea armonía.
Aunque el tema de la candidatura ya está definido, el calendario de elecciones primarias partidarias prosigue y surgen sorpresas para McCain.
En Pensilvania, el martes, por ejemplo, mientras la atención se centraba en las primarias demócratas, en el bando opuesto resultó que de los 800,000 electores que votaron, cerca del 20 por ciento prefirió a uno de sus adversarios en la carrera partidaria, el declarado antiguerra en Irak, Ron Paul o el cristiano conservador Mike Huckabee, ambos ya fuera de competición.
En una gira que lo llevó el viernes a Arkansas (sur), Estado del que Huckabee fue gobernador, McCain llegó acompañado del ex aspirante presidencial al que los medios han mencionado como posible compañero de fórmula del senador de Arizona.
“Huckabee es un gran hombre y ha ayudado muchísimo en la campaña”, dijo McCain el viernes a la cadena CBS.
INDULGENCIA MEDIáTICA
Aunque se ha mencionado el asunto de la edad, por los 72 años con que asumiría en caso de ser elegido para la Casa Blanca, McCain ha sido objeto de una cierta indulgencia de parte de los medios, que poco o nada se han referido a sus metidas de pata, como cuando dijo que Irán entrenaba a la red Al Qaeda en Irak, o al apoyo que recibe de personajes incómodos como el pastor John Hagee, famoso por sus declaraciones homófobas o intolerantes para con los católicos.
Al contrario, los vínculos de Obama con su ex pastor Jeremiah Wright, acusado hace años por supuestos sermones antipatrióticos, son ampliamente comentados por los medios.
En ese sentido, McCain aprovechó este viernes para exigirle a Obama presentar “excusas al pueblo estadounidense” por sus lazos con Wright, que era un militante radical de extrema izquierda cuando el aspirante demócrata apenas era un niño.
CAMPAÑA RESPETUOSA
Además, McCain, quien se comprometió a realizar una campaña “respetuosa”, acusó el viernes a Obama de ser “el candidato favorito de Hamas”.
Una de las dificultades de McCain es la de desmarcarse del impopular presidente Bush pero sin renegar de su apoyo.
El senador por Arizona apoya mantener a los soldados estadounidenses en Irak y ahora se inclina por el programa de rebaja de impuestos de Bush luego de haberlo criticado por largo tiempo.
Pero también ha protagonizado unos cuantos encontrones con Bush, a quien espera suplantar en la Casa Blanca el año entrante.