- Organismo dice que podría haber recuperación de la economía poco antes del 2009
[/doap_box]
El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó drásticamente a la baja sus previsiones de crecimiento para Estados Unidos, que debería registrar “una leve recesión” en 2008, con una caída inédita de los precios en el sector inmobiliario y un repliegue del consumo.
“La economía estadounidense registrará una leve recesión en 2008, a causa de los efectos de sinergia entre los ciclos del inmobiliario y de los mercados financieros, antes de recuperarse progresivamente en 2009”, afirma el Fondo en sus perspectivas económicas mundiales publicadas ayer.
El Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense debería crecer solamente 0.5 por ciento en 2008 y 0.6 por ciento en 2009, lo que representa una revisión a la baja de 1 punto y 1.2 punto porcentual respectivamente, con relación a las previsiones de enero. El PIB había aumentado 2.9 por ciento el año pasado.
CONTRADICE A FED
Esta constatación concuerda con la de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, que anunció el martes que prevé una contracción del crecimiento en el primer semestre, que es la definición más admitida de recesión.
Un alto funcionario estadounidense dijo sin embargo, que el informe es “indebidamente pesimista”.
“Seguimos siendo positivos sobre la capacidad de recuperación a largo plazo de la economía global, así como de la capacidad de recuperación a largo plazo de la economía estadounidense y creemos que las últimas proyecciones del FMI son indebidamente pesimistas”, dijo el subsecretario del Tesoro para asuntos internacionales, David McCormick.
“La pregunta clave es saber cuánto tiempo durará el actual repliegue”, señala el Fondo, que prevé de todos modos que la recuperación del 2009 será “más lenta” que la que siguió a la precedente recesión, en 2001.
Una de las principales amenazas continúa siendo el sector inmobiliario, que según el FMI debería acusar un aumento de los embargos, empujando los precios a la baja.
“La perspectiva de base prevé un descenso de los precios de las viviendas entre 14 y 22 por ciento en 2007-2008, hecho sin precedentes en Estados Unidos”, afirma el informe.
“JALÓN DE OREJAS” A WASHINGTON
De manera totalmente inhabitual, el Fondo llama también a la Administración estadounidense a actuar más enérgicamente contra la crisis inmobiliaria. “Se podría considerar la adopción de medidas para facilitar la refinanciación de créditos hipotecarios”, en especial “utilizando prudentemente fondos públicos, a fin de reducir el riesgo de que el creciente número de embargos haga bajar más los precios inmobiliarios”, afirma.
El Fondo espera también una mejoría en la reglamentación del mercado hipotecario, incrementando, por ejemplo, la protección de los consumidores ante los préstamos abusivos, y califica de “convenientemente ambicioso” el vasto plan de reforma de la reglamentación financiera, presentado por el Departamento del Tesoro estadounidense.