Los trabajadores del Consejo Supremo Electoral (CSE) decidirán la próxima semana, mediante una asamblea, si inician una huelga de labores, para demandar a las autoridades administrativas de ese poder del Estado, se ratifique el convenio colectivo que es negociado desde julio del año pasado y que todavía no es firmado por la parte empleadora.
La decisión se tomó después que el secretario general del Poder Electoral, Francisco Quiñónez, no se presentó a la reunión programada ayer entre la parte empleadora y los trabajadores, ya que era la tercera cita programada para negociar el pliego petitorio que demandan los trabajadores, por lo que el Tribunal de Huelga del Ministerio del Trabajo dirigirá la asamblea para que en votación secreta se defina si hay o no huelga.
Ariel Breck, secretario general de la Federación de Sindicatos de Trabajadores del CSE, destacó que uno de los planteamientos del pliego petitorio es un aumento salarial del 23 por ciento para el 2008, aspecto al que Roberto Rivas dice no oponerse, pero que es un aspecto que no depende de ellos, sino del Ministerio de Hacienda, quien les otorga el presupuesto ordinario.
Rivas dijo desconocer sobre la posibilidad de una huelga en el CSE, a lo que Breck respondió que no le sorprende porque quizás los funcionarios no informan a sus superiores.
Además del aumento salarial, también solicitan que se revise lo relacionado a viático de transporte, alimentación, canasta navideña, subsidio médico, entre otros.
El CSE aún no resuelve el pago de un bono de compensación de 135 dólares, acordado al no aumentarles el salario el año pasado.