- Medida golpea a tres compañías privadas: Cemex, Holcim y Lafarge
[/doap_box]
La Secretaría de Hacienda de México reprobó el viernes la decisión del Gobierno de Venezuela de nacionalizar la industria del cemento del país, que afectaría principalmente a la compañía mexicana Cemex SAB.
Además de Cemex, que controla aproximadamente la mitad del mercado de cemento en Venezuela, en esa nación también operan la francesa Lafarge y la suiza Holcim Ltd. Cemex tiene casi 50 por ciento de la producción nacional, la francesa Lafarge y la suiza Holcim, cerca de 25 por ciento cada una.
“Es una acción inadecuada, una acción donde no se están respetando la propiedad y los derechos de mexicanos”, declaró el titular de Hacienda, Agustín Carstens, en el puerto turístico de Acapulco, donde se realiza la convención bancaria anual. “Definitivamente no hay más que reprobar esa acción”.
Señaló que la Cancillería mexicana es la dependencia encargada de entrar en contacto con las autoridades venezolanas, aunque dijo que él podría hacer lo mismo si coincide en algún foro con funcionarios de la nación andina.
El subsecretario para América Latina de la Cancillería, Gerónimo Gutiérrez, manifestó al embajador venezolano en México, Roy Chaderton, la “preocupación” del Gobierno mexicano por la orden que dio la víspera el presidente Hugo Chávez de nacionalizar la industria cementera, y la afectación que causaría a la empresa mexicana.
Según un comunicado de la Cancillería, el funcionario “reiteró el deber del Gobierno mexicano de velar por los intereses legítimos de las empresas mexicanas en el exterior”, señaló la Secretaría de Relaciones Exteriores en un comunicado luego de un encuentro privado entre Gutiérrez y Chaderton.
EMBAJADOR DIO EXPLICACIONES
Chaderton explicó que la nacionalización se da por considerar al sector cementero como estratégico para los objetivos de desarrollo que busca su Gobierno y que es una política dirigida a toda la industria “y no a una empresa o país en particular”, añadió el texto oficial mexicano.
“A partir de este instante tómense todas las medidas jurídicas y económicas para nacionalizar en el corto plazo toda la industria cementera nacional”, dijo el mandatario en la noche del jueves en cadena de radio y TV.
Chávez señaló que las compañías afectadas serán indemnizadas luego de practicar un avalúo. “Le pagamos lo que cueste a esa gente y vamos de una vez a hacer ese plan tecnológico para modernizar de una vez esas plantas de cemento y tener en manos del Estado el poder social, es algo estratégico”, indicó.
El Presidente se quejó de que las empresas cementeras no atienden la demanda local y prefieren exportar su producción: “Si los ricos quieren hacer sus casas, pueden hacerlas, pero respeten a los demás”, dijo.
El Gobierno ha observado un proceso de “cartelización” de los precios: “Estas empresas se ponen de acuerdo para fijar el precio del cemento, y trabajan por debajo de su capacidad instalada para no impactar hacia abajo los precios”, dijo el Ministro de Industrias Básicas y Minería, Rodolfo Sanz.
Las acciones de Cemex en la Bolsa Mexicana de Valores cayeron el viernes 3.87 por ciento.