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Reemplazará a Chen Shui-bien, quien acaba su segundo mandato desgastado por escándalos de corrupción.
Ma Ying-jeou, 57 años, candidato del Kuomintang (KMT, Partido Nacionalista), es favorable a mejorar las relaciones con China.
Doctorado en Derecho en Harvard y dotado de un físico de galán de cine, se impuso contundentemente a su rival Frank Hsieh, del oficialista Partido Democrático Progresista: 58.46 por ciento contra 41.45 por ciento de los votos.
A la cabeza del KMT entre 2005 y 2007, es artífice del renacimiento de esta formación, obligada a ceder el poder en 2000 tras 51 años en el gobierno.
Se impuso como el candidato natural tras la aplastante victoria del KMT en las legislativas de enero de 2008.
Ma comenzó su carrera en 1981 en calidad de intérprete presidencial antes de acceder en 1993 al Ministerio de Justicia, donde se forjó una reputación de incorruptible.
En 1998, se hizo con la Alcaldía de Taipei, donde fue reelegido en 2002. Nombrado a la presidencia del KMT en 2005, dimitió en febrero de 2007 tras su inculpación por presunta malversación. Tras lanzarse en la carrera por la Presidencia, fue exculpado en agosto de 2007.
GARANTÍAS A CHINA
El domingo, tras su victoria, dio garantías de distensión a su vecina China, aunque quiere mantener la identidad de la isla, sin independencia ni reunificación.
El ganador, que intenta labrarse una imagen de moderado, ha convertido el acercamiento al régimen comunista en la piedra angular de su programa.
En esta línea, reiteró su intención de firmar un “tratado de paz” con China para acabar con el conflicto armado al que no se ha puesto fin oficialmente desde la independencia de hecho de la isla, hace casi 60 años. “Firmaremos un tratado de paz con China”, declaró durante una conferencia de prensa en Taipei.
Ma, cuya investidura tendrá lugar el 20 de mayo, se declaró favorable al restablecimiento de enlaces directos y la creación de un mercado común con China, principal socio comercial de la isla.
Aún así, en un intento por no parecer sumiso a Pekín, que le ha dado su bendición, ha expresado su apego a la identidad de la isla, diciendo que quiere conversar “en pie de igualdad” con China, país que no prevé visitar “en un futuro próximo”.
SOBERANÍA ESPINOSA
Sobre el espinoso asunto de la soberanía, hizo un nuevo llamamiento a un “acuerdo de no negación” respectivo entre China y Taiwán. “No negaremos su existencia, pero no podemos reconocer su soberanía” sobre la isla, afirmó.
Pekín considera muy importante reunificar la isla y amenazó con intervenir militarmente si Taiwán oficializara una independencia de hecho que se remonta a 1949.
En aquel año, las fuerzas nacionalistas del jefe del Kuomintang, Chiang Kai-Shek, derrotadas por los comunistas, se refugiaron en Taiwán, donde establecieron las instituciones de la República de China, mientras los comunistas fundaban en el continente la República Popular de China (RPC).
Cada bando pretende ser el único depositario de la soberanía nacional.
En 1992 se alcanzó un consenso sino-taiwanés que ratificaba el principio de la “China única”, una fórmula lo suficientemente equívoca como para ser interpretada de distinta manera por las partes.
En alusión a este consenso, Ma consideró que se podía “avanzar en asuntos menos urgentes, menos insuperables”.
Las elecciones presidenciales se celebraron bajo la mirada escrutadora de China, y también de Estados Unidos, que reconoce a la China comunista al tiempo que suministra “armamentos defensivos” a Taiwán en nombre de la “ley sobre las relaciones con Taiwán” votada en 1979.
El Presidente estadounidense, George W. Bush, se congratuló el sábado por la victoria de Ma, que considera una “nueva oportunidad”. Pero sus felicitaciones llegaron acompañadas de una advertencia.
“Corresponde a Taiwán y a Pekín construir las bases esenciales para la paz y la estabilidad prosiguiendo el diálogo por todos los medios disponibles y frenando cualquier iniciativa unilateral susceptible de modificar la situación a un lado y otro del Estrecho”.
(Con información de AFP).
(LA PRENSA/AP)
Ma Ying-jeou y el retorno del Kuomintang
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