El dólar mostró ayer signos de estabilidad ante el euro y continuó su avance ante el yen, en una jornada de fuertes alzas en la Bolsa de Nueva York y en la que se conocieron datos favorables en el sector de la vivienda en EE. UU.
Después del cierre del mercado bursátil neoyorquino, por un euro se pagaban 1.5432 dólares, comparado con los 1.5436 dólares/euro del jueves.
Para conseguir un dólar se necesitaban ayer 0.6480 euros, frente a los 0.6478 euros/dólar de la sesión anterior.
Respecto de la moneda japonesa, la divisa estadounidense se revalorizó hasta los 100.72 yenes, frente a los 99.39 yenes del jueves.
Los expertos relacionaron el debilitamiento de la divisa japonesa con un mayor deseo de adquirir activos de riesgo, para lo que los inversores utilizan préstamos en divisas de países con bajos tipos de interés, como en Japón, donde están en el 0.5 por ciento.
Las fuertes alzas que registraban los principales índices de la Bolsa de Wall Street animaron esas compras, según los expertos.
El índice Dow Jones de Industriales, el principal en la Bolsa neoyorquina, subió ayer un 1.52 por ciento, el mercado Nasdaq ganó un 3.04 por ciento y el selectivo S&P 500 avanzó un 1.53 por ciento.
El mercado bursátil recibió con optimismo la noticia de que el banco JPMorgan Chase elevaba de forma sustancial, de 2 a 10 dólares, el precio por acción que pagará para adquirir el banco de inversiones Bear Stearns, lo que podría contribuir a calmar algunas inquietudes surgidas en la pasada semana.
Los inversores se vieron también sorprendidos de forma favorable por los datos de ventas de viviendas que ya tenían dueño, correspondientes a febrero, después de meses de persistentes signos desalentadores en el sector inmobiliario en Estados Unidos.