- Declara oficial militar peruano
La operación de un comando paramilitar clandestino que concluyó con la matanza de nueve estudiantes y un profesor de la Universidad peruana de La Cantuta, en julio de 1992, se ejecutó por una orden militar al más alto nivel, reveló este lunes un oficial del Ejército en el juicio al ex presidente Alberto Fujimori.
“Por experiencia sé que esas órdenes se dan al más alto nivel, siguiendo la línea de comando”, declaró el mayor del Ejército José Velarde Astete, quien era teniente y estaba a cargo de la custodia de la Universidad en la fecha de la matanza.
Velarde sostuvo que después de la matanza sus superiores le advirtieron que en caso de ser interrogado por lo sucedido tenía que decir que “no había visto nada” y que “no ha pasado nada”.
Incluso cuando fue sometido a un juicio en el fuero militar sus superiores le dieron un libreto con preguntas y respuestas que se debía aprender de memoria, lo que tuvo que obedecer muy a su pesar. Esas respuestas negaban todo lo ocurrido en la Cantuta, anotó.
“Ahora estoy arrepentido, debí haber pedido mi baja, pero en esa época era un oficial joven”, refirió.
Velarde dijo que acató la orden de permitir el ingreso a la universidad del destacamento Colina, que asesinó a las diez personas.
Esa orden, añadió, venía de sus superiores, entre ellos el jefe de la División de Fuerzas Especiales del Ejército, general Luis Pérez Documet, y en el escalón más alto, el comandante general del Ejército, general Nicolás Hermoza.
Hermoza integraba lo que se denominó el “triunvirato” que gobernó Perú en la década de régimen fujimorista (1990-2000), formado además por el ex jefe de los servicios secretos, Vladimiro Montesinos, con quienes Fujimori cogobernaba.
Los tres, que acumularon gran poder durante la década pasada, están presos, los dos primeros con sentencias en su contra y otros procesos abiertos, mientras que el ex mandatario afronta la posibilidad de ser condenado a 30 años de cárcel, según el pedido del fiscal José Peláez.
El grupo Colina también está acusado de perpetrar una matanza en 1991 en un barrio popular de Lima, con un saldo de 15 muertos. La Fiscalía sostiene que Fujimori debe ser condenado por ser autor intelectual de ambas matanzas.
JAPÓN PIDE “JUICIO JUSTO”
Japón pidió el lunes a Perú asegurar un juicio justo para el ex presidente Alberto Fujimori, quien está siendo procesado por homicidio y secuestro en la nación sudamericana.
Fujimori, quien posee también la ciudadanía japonesa, fue llevado a juicio acusado de soborno, uso indebido de fondos públicos y aprobar asesinatos cometidos por escuadrones de la muerte durante su Gobierno, de una década de duración, que concluyó en el 2000.
El presidente peruano Alan García viajó a Japón para una visita de tres días a fin de discutir asuntos bilaterales.
El primer ministro de Japón, Yasuo Fukuda, dijo a García durante conversaciones en Tokio que esperaba que Fujimori fuera sometido a un juicio imparcial, informó un comunicado de la cancillería nipona.
Fukuda señaló su esperanza de que Fujimori sea tratado “de manera imparcial”, informó el ministerio. En respuesta, García prometió asegurar un “juicio imparcial y objetivo”.
Fujimori se postuló en julio en las elecciones parlamentarias de Japón, pero fracasó en su intento de obtener una banca.
Durante las conversaciones del lunes, Fukuda y García también aceptaron cooperar a fin de acrecentar los esfuerzos para lidiar con el cambio climático. Se acordó además iniciar conversaciones destinadas a establecer un acuerdo de libre comercio.
Japón aprobó un préstamo a bajo interés por 22,100 millones de yen (230 millones de dólares) para colaborar con el desarrollo económico de Perú, y prometió 785 millones de yen (8.2 millones de dólares) en ayuda para tareas de reconstrucción, luego de un letal terremoto ocurrido en agosto en la nación latinoamericana.
García es el primer presidente peruano en visitar Tokio desde 1999, luego de una década de frías relaciones debido a la negativa de Japón a extraditar a Fujimori.