El ausentismo es dañino para el logro y avanzar en los estudios
La ausencia en clases
Cuando un estudiante justificado o no falta a clases, conlleva a algo no tan sencillo como el “perderse” el capítulo de una novela y posteriormente ver el “reprise” el fin de semana, entiéndase que un compañero de clases te lo cuente o simplemente copies las notas de su cuaderno.
Si bien, puede constituir un “talón de Aquiles” en nuestras escuelas, universidades (algunas donde no es obligatorio asistir, donde nuestro estudiantado aún carece de un nivel de concientización bien sea pública (gratuita o bajo costo) o privada (donde muchos padres y madres realizan esfuerzos extraordinarios) y sin embargo el estudiante simplemente falta.
El ausentismo es dañino para el logro, avanzar en sus estudios, pasar de un período académico de estudio a otro, en la autoestima de los propios estudiantes. Un estudiante que falta a clase, simplemente queda retrasado en relación con sus compañeros. Esta situación, a su vez, el incremento de la posibilidad que el estudiante en riesgo, abandone la institución educativa. ¿Podría tener alguna responsabilidad el docente, en que el estudiante deje de asistir a clases? Es posible cuando hay clases aburridas, lo cual implica el uso de metodologías pedagógicas- didácticas inadecuadas, obsoletas, la carencia del uso de medios de enseñanzas manteniendo la “tiza y pizarra”, a lo anterior puede sumarse la deficiente relación estudiante -docente.
Si bien de una forma u otra suelen contar nuestros centros educativos con reglamentos académicos, los cuales deben ser ampliamente conocidos por todos, que indican un cierto porcentaje de ausencia permitida, la dificultad estará en el nivel de aplicación por parte de los docentes, en el cual será necesario un alto nivel de análisis y reflexión de analizar los motivos de las ausencias, sus consecuencias para el propio estudiante y no aplicar el reglamento de una forma “fría”, automática, como si se estuviese a la caza, de una ausencia más y pasa a la “picota pública”.
En ocasiones, compañeros de trabajo en la universidad, suelen considerar que los problemas de ausencia del estudiantado, constituyen una problemática que deben solucionar los directivos, ¿Por qué? “… es que ya son adultos y es responsabilidad absoluta de ellos, en que si faltan o no, ese es su problema”. Cuando hay carencia en cuanto al nivel de concientización de los jóvenes, difícilmente tendrán la madurez suficiente en ese instante, para ver si faltan o no, luego será necesario extenderle una mano.
En determinados países desarrollados se suele multar a los padres y madres, cuando sus hijos no asisten a clase; en instituciones nuestras -universitarias – si el estudiante no cumple con un porcentaje de asistencia, no tiene derecho a presentarse al examen. Si la institución educativa tiene condiciones culturales, deportivas, infraestructura (biblioteca, áreas de esparcimiento) esto “atará” a que el estudiante permanezca en el centro.