WASHINGTON/AFP
La carrera por la nominación del postulante demócrata a la Casa Blanca se caldeó este domingo en Estados Unidos, después de que la aspirante Hillary Clinton chocara con su rival Barack Obama, a propósito de cómo debería elegir el partido a su candidato presidencial.
Tras haber perdido las últimas ocho primarias, Clinton y sus asesores sugirieron que los cientos de “superdelegados” —dirigentes del partido y legisladores que participarán de la convención en agosto y en la que pueden votar según su criterio— no debían estar obligados por los resultados de las votaciones en sus estados, informaron medios estadounidenses.
“Se supone que tienen una opinión independiente”, señaló Clinton el sábado en Wisconsin, donde realiza campaña para las primarias del martes.
Sin embargo, Craig Holman, un activista de la organización Public Citizen, expresó que estos superdelegados “están específicamente designados con el propósito de que dirigentes del partido tengan alguna forma (de influencia en) la decisión final de quién será el nominado, independientemente de lo que quieran los votantes”.