- No importa la edad, la profesión o las circunstancias, cuando el amor es verdadero se mantiene a pesar de los obstáculos. Como prueba tres parejas nicas platican su historia
Las tres parejas dijeron lo mismo: el amor debe cuidarse a diario. “El cariño se cultiva todos los días”, dijo el periodista Edgard Tijerino. “Hay que regar el jardín”, aconsejó el cantante Moisés Gadea. “El amor es como una rosa a la que hay que darle agua, oxígeno y sol diario, si no se te muere”, dijo Georgina Valdivia, “La Lupita”, esposa de Otto de la Rocha.
EL YING Y EL YANG
Lo que cautivó a Auxiliadora de Edgard fue “su corazón de mantequilla”, mientras que lo que a Edgard le gustó de Auxiliadora fue su carácter.
En 27 años de estar juntos y 11 de casados solamente una vez han dormido separados. “Creo que estoy preparado para todo, menos para perderla”, dice Edgard con una mirada tierna, pero ella le replica en son de broma: “Los hombres son cobardes, ¿cuántas mujeres se quedan viudas y con hijos?”. Don Edgard sólo ríe.
El detalle que Auxiliadora recuerda con mucho cariño fue cuando su esposo se vistió de saco y con un moño en el cuello se apareció a las 6:30 de la mañana para ser su regalo de Día de las Madres. “Ahora tenemos alguna comodidad, pero no es lo que nos hace feliz, nosotros comenzamos viviendo en un cuarto en la Centroamérica, ahí nació nuestra primera hija, andábamos a pie y éramos igual de felices”, cuenta Edgard.
UNIDOS POR LA MÚSICA Y EL DESTINO
Katia Cardenal tiene 18 discos grabados, 28 años de carrera artística y 17 años más que su esposo. Moisés Gadea, su pareja, tiene 10 años de vida artística y dos discos.
A pesar de eso, llevan cinco años de estar juntos y felices. Se conocieron en una reunión de cantautores que Ramón Mejía organizó. Moisés se le declaró a Katia cuando ella apenas tenía tres semanas de haberse divorciado.
Se enamoraron por chat, pues a la semana Moisés partió a España a “buscar vida”. “Yo cantaba en las plazas y metros para ganar dinero y así poder chatear con ella”, expresa el cantautor.
Sobre la diferencia de edad, Katia dice que al comienzo dudó. “Estaba recién divorciada, tengo cuatro hijos y tenemos la misma profesión. La tradición es que el hombre sea más exitoso en el trabajo, pero nosotros no competimos. Trabajamos juntos, disfrutamos mucho, cuando andamos de gira pasamos súper”, cuenta Katia. “El amor no se puede inventar, se da cuando encontrás a una persona que te halló el punto para provocarte amarla”, concluye.
LOS DETALLES CUENTAN
Cuando se conocieron él tenía 48 años y ella 25. Fue el arte y el trabajo lo que los unió. Hasta ahora llevan 27 años juntos y hoy precisamente cumplen 26 de casados. Tanto Otto como Georgina coinciden en que el secreto son los detallitos diarios.
Otto de la Rocha estuvo tres meses en Cuba el año pasado tratándose una enfermedad grave. “Manejo las fechas en que mi marido se fue. Partió el 17 de febrero y vino el 12 de mayo. Me hizo falta, fue la primera Semana Santa que pasé sin él”, cuenta “La Lupita”.
“Diario nos comunicábamos por internet. Todos los miércoles le mandaba sus cuajaditas, sus tamalitos, con gente que iba para allá, y él feliz de recibir el barco. Aunque sean cosas sencillas, te llenan”, recuerda Georgina. Y concluye: “Nunca he sentido que estoy con un señor ni él ha sentido que está con una cipota”.