Brasil confía en que la Unión Europea (UE) amplíe la lista de haciendas aptas para exportar ganado vacuno a ese bloque, pues considera que 300 es un número “ínfimo”, dijo ayer el Ministro de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento, Reinhold Stephanes.
El Ministro, que participó en la reunión del Consejo Superior de la Agroindustria (Cosag) de la Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), aclaró que el veto de la UE al ganado brasileño “no es un embargo. Es apenas una discusión de normas”.
“Brasil aceptó las reglas del juego y primero tiene que cumplirlas. Pero necesitamos agregar nuevos productores a esa lista”, apuntó el funcionario, quien considera preferible esperar seis meses para un acuerdo que llevar el caso ante los tribunales de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Desde el pasado 1 de febrero el bloque europeo comenzó a aplicar las restricciones a la importación de carne proveniente de Brasil.
Stephanes, quien espera que en la próxima reunión en Bruselas se amplíe el número de haciendas autorizadas a 600, consideró que Brasil necesita tener “por lo menos 5,000” aptas para “tener densidad para exportar” el producto a la UE, “aunque la cuestión no es de número y sí de sanidad y calidad”.
Para el presidente del Cosag y antecesor de Stephanes en el Ministerio, Roberto Rodrigues, “el problema es de carácter comercial y una de las soluciones … pasa por una salida en el área fiscal, como la de fijar excepciones para las inversiones”.