- Programa Hambre Cero manda animales arriados a 150 kilómetros de Jinotega
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El traslado de 465 vacas preñadas o cubiertas, para ser entregadas a igual número de mujeres indígenas que habitan en las márgenes de los ríos Coco y Bocay, inició ayer y recorrerán caminando una distancia de l50 kilómetros desde la ciudad de Jinotega, como parte del programa Hambre Cero.
Participan durante el recorrido 40 arreadores, dos médicos veterinarios, varios baqueanos de la zona que orientarán a la gente por dónde debe conducirse al ganado, miembros del Ejército Nacional y técnicos del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor).
El ingeniero Martí Rosales, delegado del Magfor, dijo que hubo una licitación para contratar a los arreadores del ganado y declaró que lo más importante es que están cumpliendo lo que el Gobierno les prometió a los indígenas mayangnas y miskitos.
ONCE VECES A HONDURAS
La operación es coordinada con la Cancillería de la República porque durante el traslado penetrarán aproximadamente once veces a territorio hondureño.
Rosales indicó que ya tienen el permiso para ingresar a Honduras.
Durante la estancia del ganado en La Bujona, cerca del muellecito de Wiwilí, cinco vacas parieron y los terneritos serán trasladados en botes, junto a sus mamás, porque no podrán ser arreados, ya que en el camino morirían, afirmó el ingeniero Vic Roberts, técnico del Magfor.
Roberts sostuvo que durante la marcha acamparán en comunidades como El Carmen, Tururús, Pankawas, San Andrés de Bocay, Yakalpanani, Walakitan y Raití, en el caso del río Coco; y en el caso de Bocay lo harán en Kiplastala, Aniwas, Hamak y otros.
MUJERES BENEFICIADAS
Las beneficiarias del Bocay serán 77 mujeres mayangnas y en el caso del río Coco serán 388.
“Es que estamos dándole participación a la mujer, demostrando que ella perfectamente puede producir alimentos, dedicarse a la ganadería y mantener a su familia, puesto que en estas comunidades abundan las madres solteras”, apuntó el delegado del Magfor en Jinotega.