La guerrra de Clinton y Obama sigue sin definirse

La senadora y ex primera dama toma la delantera, pero su ventaja no es decisiva; Obama gana en 13 estados [doap_box title=»Conservadores, el reto de McCain» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] ¿Quién lo hubiera creído? John McCain — otrora antagonista del establishment, defensor de una guerra impopular, perdedor de las primarias del 2000 — está muy cerca de […]

  • La senadora y ex primera dama toma la delantera, pero su ventaja no es decisiva; Obama gana en 13 estados
[doap_box title=»Conservadores, el reto de McCain» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

¿Quién lo hubiera creído? John McCain — otrora antagonista del establishment, defensor de una guerra impopular, perdedor de las primarias del 2000 — está muy cerca de alzarse con la candidatura presidencial por el Partido Republicano. En el “súper martes” John McCain arrasó a su más próximo rival Mitt Romney. Sólo el martes, McCain obtuvo más de 500 delegados.

Aun así, McCain aún tiene un gran reto por delante, y ese no es otro que el conquistar a la base conservadora del partido, que muestran una actitud desafiante, si no hostil, ante el senador de Arizona.

McCain sostiene una buena relación con los moderados de su partido, independientes e inclusive algunos demócratas que han abandonado las filas de esa formación. El martes, McCain dominó entre los independientes, con una ventaja promedio de 2 a 1 respecto a Romney, revelaron encuestas a boca de urna. También destacó entre los hispanos, hombres y veteranos. Respecto a los temas que le interesan al electorado, los más preocupados por la economía votaron a favor de McCain. Irak y el terrorismo fueron importantes también.

La debilidad del cuatro veces senador está entre los conservadores; cuatro de 10 apoyaron a Romney, dos de 10 a Mike Huckabee y tres de 10 a McCain, según resultados preliminares de encuestas a boca de urna. (AP)

Voto latino fue clave para Clinton y McCain

Las elecciones primarias del “súper martes” han sido una muestra de poder del voto latino, que está en alza en todo el país y que fue un bloque clave para la demócrata Hillary Clinton y el republicano John McCain.

Clinton y su rival, el senador Barack Obama, reconocieron el valor de esa minoría e hicieron un esfuerzo especial por llevar su mensaje a los latinos en los estados donde tienen mayor presencia.

Sin embargo, Clinton se los llevó de calle, según los sondeos realizados por la cadena CNN a la salida de las urnas.

En las primarias demócratas de California, casi un 70 por ciento de los latinos se decantaron por la ex primera dama, lo que le dio la victoria en ese estado, el más valioso por su alto número de delegados.

Clinton agarró el 56 por ciento en Nuevo México y un 55 por ciento en Arizona, que son otros dos de los estados con mayor sabor latino.

La razón, a juicio de Rodolfo de la Garza, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Columbia, es la familiaridad que los latinos tienen con Clinton y su esposo. “Se acuerdan de Bill Clinton. A Obama no lo conocen”, afirmó.

Otra explicación es que los hispanos no estarían dispuestos a votar por un negro, una teoría expresada hace unas semanas por Sergio Bendixen, un encuestador que trabaja para Clinton, que levantó una polvareda de protestas.

De la Garza rechazó esa idea. “Ese tipo sabe que no es cierto y si no lo sabe, no debería hacer el trabajo que hace”, afirmó.

De lo que nadie duda es que en las elecciones primarias del martes, en las que votaron 24 estados, los hispanos dieron una muestra de que han ganado influencia en la arena política estadounidense.

En California “ha habido un aumento espectacular del número de latinos que se han registrado para votar desde las protestas masivas a favor de la reforma migratoria”, según Louis DeSipio, profesor de la Universidad de California en Irvine.

Esas manifestaciones no alcanzaron su objetivo, por lo que el destino de los 12 millones de trabajadores clandestinos que residen en Estados Unidos será un tema pendiente para el próximo habitante de la Casa Blanca.

Sin embargo, las protestas sí lograron movilizar a los hispanos y que muchos se tomen en serio el debate político. Eso se ha traducido en un salto en las solicitudes de ciudadanía y en el número de latinos que se han apuntado para votar, un paso necesario en Estados Unidos para acudir a las urnas.

En California, un 30 por ciento de los votantes demócratas ayer fueron latinos y en el bando republicano sumaron un 13 por ciento, según DeSipio.

A nivel nacional, entre un 10.5 y un 11 por ciento de los votantes en las elecciones generales de noviembre serán hispanos, según Thomas Mann, un experto de la Institución Brookings. En 2004 fueron el 8.5 por ciento.

En el lado republicano, estas cifras deberían crear preocupación, según los expertos.

Una base importante del partido rechaza cualquier medida para regularizar a los trabajadores clandestinos y a ella han apelado los aspirantes Mitt Romney y Mike Huckabee.

ANÁLISIS DE EFE[/doap_box]

John McCain reafirmó su condición de favorito de los republicanos
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    WASHINGTON/AFP

    Sus medidas de mano dura contra la inmigración han asustado incluso a muchos latinos que tienen papeles legales, que lo ven como xenofobia.

    McCain desbancó a sus contrincantes entre los hispanos por su apoyo a la reforma migratoria, de acuerdo con los analistas, aunque el voto latino es menos importante en las primarias republicanas que en las demócratas porque constituye un porcentaje menor del total.

    Los precandidatos demócratas Hillary Clinton y Barack Obama llevaron este miércoles su reñida lucha a los próximos estados en celebrar sus primarias, después de que el “súper martes” no lograra desempatarlos, aunque sí permitió al senador John McCain afianzar su ventaja entre los republicanos.

    “No tenemos tiempo para tomarnos un respiro. Avanzamos a toda velocidad”, declaró Clinton a la prensa en la sede de su campaña en Arlington, en las afueras de Washington, en vísperas de las próximas primarias por celebrarse el sábado y el martes.

    “Si esto tiene que seguir hasta junio, seguirá hasta junio”, prometió David Plouffe, el director de campaña de Obama, después de que su candidato cosechara triunfos en 13 estados en el “súper martes”, mientras Clinton se impuso en los que disponían de más delegados para la convención (California y Nueva York).

    Por ahora, la senadora por Nueva York logró 900 delegados para la convención del partido, que se celebrará en Denver, contra 824 para Obama, cuando 2,025 son necesarios para convertirse en el candidato demócrata a las elecciones presidenciales del 4 de noviembre.

    Tras el “súper martes”, ambos candidatos centraron sus esfuerzos en los próximos estados en celebrar sus primarias: el sábado tendrán lugar en Luisiana, Nebraska, el estado de Washington y las Islas Vírgenes, mientras la capital Washington y los estados vecinos de Virginia y Maryland las organizarán el martes.

    En California, Clinton, de 60 años, logró el triunfo gracias a un fuerte apoyo de la comunidad hispana, donde un 66 por ciento de los latinos le votó . Además la ex primera dama se impuso en Nueva Jersey y Massachusetts, un estado donde varios miembros de la influyente familia Kennedy habían apoyado a Obama, así como Tennessee, Oklahoma y Arizona.

    Por su parte, Obama, de 46 años, contrarrestó los éxitos de su rival con victorias en 13 estados: Illinois, por el que es senador, Georgia, Delaware, Alabama, Dakota del Norte, Connecticut, Kansas, Utah, Colorado, Idaho, Minnesota, Alaska y Missouri.

    Clinton aspira a ser la primera mujer presidenta del país, mientras que Barack Obama quiere convertirse en el primer negro en dirigir la Casa Blanca.

    Por la parte republicana, el veterano senador McCain, de 71 años, reivindicó el título de “favorito del Partido Republicano” tras vencer en nueve estados, entre ellos California, Nueva York, Illinois, Connecticut, Nueva Jersey, así como Arizona, el estado que representa en el Senado.

    El congresista ya cuenta con 604 de los 1,191 delegados necesarios para ser designado candidato republicano, frente a 244 para el ex gobernador de Massachusetts, 244 para el mormón Mitt Romney, y 187 para el ex pastor bautista Mike Huckabee.

    McCain, derrotado en las primarias de 2000 por el actual presidente George W. Bush, dejó patente, sin embargo, sus dificultades para conseguir el voto conservador del partido que capitalizó su principal rival Mitt Romney y que permitió asimismo a Mike Huckabee reforzar sus aspiraciones.

    Romney sumó delegados con sus triunfos en el estado del que fue gobernador (Massachusetts), en Utah, donde se encuentra la sede de los mormones, su religión, Dakota del Norte, Montana y Minnesota.

    En cambio, el ex pastor bautista Mike Huckabee, que cuenta con fuerte apoyo entre los evangélicos, sorprendió: ganó en el estado del que fue gobernador, Arkansas, en Georgia, Alabama, Tennessee y Virginia Occidental, sus primeros éxitos desde Iowa, donde se inició el 3 de enero la carrera a la Casa Blanca.

    Para los republicanos, las próximas primarias se celebrarán el sábado en los estados de Washington, Kansas y Luisiana.

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