Igual que en el futbol, en el beisbol no se puede ser temible ofensivamente, sin una buena defensa. Y en el beisbol una buena defensa comienza por el pitcheo.
Si no, vean a los Yanquis del año pasado. Batearon como legítimos bombarderos: líderes de la Liga Americana en jonrones (201), anotadas (968) y remolques (929), pero su pitcheo levantó demasiadas dudas a través de la temporada.
Aún así, ganaron su división, pero dejaron de meter miedo. Y cuando se les apareció un pitcheo como el de Cleveland, capaz de sacarlos de balances a base de poder y astucia, lucieron indefensos. Su fundamento, que era el ataque, había sido controlado y el pitcheo tenía poco que ofrecer.
¿Qué será distinto ahora? A simple vista nada. El equipo es el mismo excepto el arribo del infielder Morgan Ensberg y el lanzador de relevo LaTroy Hawkins.
¿Y el “as” que necesitan en su rotación? Bueno, Johan Santana está con los Mets y Rich Harden en Arizona. Así que no hubo ninguna oportunidad de fortalecerse en ese sentido.
Pero si como se pregunta Bryan Hoch de MLB.com, ¿y si el “as” ya está ahí?… Él habla de Joba Chamberlain el lanzallamas que probó el año pasado que no le tiembla el pulso. Terminó con 2-0 y 0.38, cediendo sólo 12 hits en 24 innings, con 34 ponches y 6 boletos.
Chamberlain ha sido un abridor natural, pero parte de su proceso de desarrollo comprendía su paso por el bullpen, que resultó un éxito. Ahora debe iniciar juegos. Y las expectativas son muy altas para este año.
Otro candidato a colocarse adelante es Phil Huhges, proyectado como un astro desde inicios del año pasado, pero afectado por lesiones, no pudo rendir más allá de 5-3 y 4.46.
Si estos chavalos zocan y Chien Ming Wang y Andy Pettitte vuelven a aportar el total de victorias del 2007, 19 y 15 respectivamente, el verano y también el otoño no serán estaciones duras para los Yanquis en esta próxima temporada.