CORRESPONSAL/MASAYA
Margine del Carmen Herrera, de 16 meses de edad, falleció el pasado viernes a las diez y media de la noche en el Hospital Vélez Paiz, tras haber recibido una fuerte golpiza de parte de su padrastro Elio José Aburto Leiva, cuando la madre de la niña había salido a la venta con su otra hija de cinco años.
La corta vida de la pequeña Margine fue todo un drama. Su padre verdadero falleció ahorcado mucho antes de que ella naciera y después sin entender nada de la vida, sufrió flagelo de parte de su padrastro, quien según los familiares tenía celos de la pequeña porque la madre era muy apegada a ella y sólo la mantenía chineada.
Víctima de un politraumatismo craneal y un derrame cerebral, la niña tenía una parte del cuerpo paralizada y múltiples señales de violencia en el cuerpecito.
Ahora la acusación de la Fiscal del Ministerio Publico será por infanticidio y lesiones en los otros dos menores, de 5 y 3 años, hermanitos de Margine, los que fueron entregados en custodia a su abuelo materno Julio Herrera, de parte del Ministerio de la Familia.
Ahora la madre de Margine, Inés del Carmen Herrera Arias, quien también se vio sometida a la violencia intrafamiliar de parte de Aburto Leiva por casi un año, dice que no lo denunció porque él la amenazaba con matarla si habría la boca para exponer su denuncia ante las autoridades.
“Ahora no tengo miedo y lo que pido es justicia”, dijo Inés, tras denunciar que un hermano del victimario, de nombre Roberto Aburto que es policía voluntario, la llama por teléfono y la está amenazando constantemente si no exime de responsabilidad a su hermano.