- Grandes países productores imponen control a exportaciones
La fiebre alcista que se ha apoderado del precio de las materias primas no salva a los productos agrícolas, que han subido debido a los crecientes impuestos a la exportación de cereales en China y Rusia, la fuerte demanda mundial, una mala cosecha en Australia, la especulación y la escalada del petróleo.
China empezó a aplicar desde el 1 de enero un impuesto a la exportación de cereales, arroz y soya, en un margen que oscila de 5 a 25 por ciento.
Rusia anunció de forma simultánea que subía casi cinco veces los impuestos a la exportación de cereales durante tres meses, de 22 a 105 euros la tonelada (de los 32 a los 219 dólares aproximadamente) lo cual la alejará de facto del mercado internacional.
Ambos anuncios tienen lugar tras la noticia de que Argentina acaba de suspender sus exportaciones de trigo hasta nuevo aviso, mientras la mala cosecha 2007 de Australia a raíz de una sequía ya redujo ampliamente la oferta.
Los grandes exportadores que quedan en pie se reducen de esta manera a Estados Unidos, Canadá y Kazajastán.
FAO ALERTA
El alza del petróleo alienta la transferencia hacia las energías alternativas y aumenta la demanda de trigo y maíz, con los cuales se produce el bioetanol, o la de la soja, con la cual se produce el biodiesel.
“La situación del mercado es verdaderamente muy tensa”, sostuvo Joe Victor, analista de Allendale.
“Los inventarios están en mínimos históricos y cualquier restricción adicional sobre las exportaciones sólo puede conducir a niveles de precios más elevados”, destacó Abdolreza Abbassian, analista del mercado de cereales en la Organización para la Alimentación y la Agricultura de la ONU (FAO).
Según Abbassian, el impacto en el mercado es ante todo sicológico, porque “la mayor parte de los cereales rusos que habría podido ser exportada ya lo fue”.
Pero si bien China y Rusia disponen de bastantes recursos de cereales para su mercado interno, las autoridades de ambos países se preocupan por el retorno de la inflación y el alza de los precios de los productos alimenticios.
Para evitar una “carrera hacia la exportación” de los cereales y la soya, de que mientras los precios aumenten, no dejarán que los recursos cerealeros sean exportados”, subrayó Victor.
EMERGENTES CON MAYOR DEMANDA
Mientras el índice de la FAO que mide la evolución de los precios de los alimentos subió cerca de 40 por ciento en 2007, Victor espera que la tendencia alcista persista al menos “hasta inicios del mes de abril”, cuando las perspectivas para las cosechas 2008 sean un poco más claras.
Además, la demanda de los países emergentes sigue creciendo con fuerza.
“El 31 de diciembre recibimos un llamado de oferta de 610,000 toneladas de trigo de Pakistán y de 50,000 toneladas más de Bangladesh”, destacó el analista de Allendale.
Los expertos del banco de inversiones Goldman Sachs creen que la escalada de los precios de las materias primas continuará este año, sobre todo en el área de los productos agrícolas, para los cuales aumentaron sus perspectivas de precio hace tres semanas.
Los precios mundiales de los alimentos básicos seguirán aumentando tras las alzas récord del 2007, advirtió esta semana el Ministro de Agricultura de Brasil, Reinhold Stephanes.
“Todos están acostumbrados a comprar alimentos más baratos. Pero ahora hay exceso de demanda”, afirmó.