- Se enfrentó borracho a la Policía
TEGUCIGALPA/ AP
El canciller hondureño Milton Jiménez renunció ayer con carácter irrevocable, tras admitir que en estado de ebriedad atacó a un grupo de policías que lo detuvo cuando iba en un automóvil sin placas por una calle de Tegucigalpa.
“Pido, con la humildad del caso, disculpas al pueblo por esta situación lamentable en que me involucré”, dijo Jiménez.
Informó que el incidente ocurrió a las 01:15 hora local, madrugada del domingo, pero el Gobierno lo dio a conocer cuatro días después.
“Es cierto, participé la noche del sábado en una reunión social y me tomé algunos tragos, aunque no llegué a un nivel de enajenación mental de alcoholismo… y fue algo normal durante las fiestas de la Navidad”, añadió.
Una patrulla policial interceptó a Jiménez cuando iba en su automóvil de lujo frente al estadio nacional de Tegucigalpa, porque observó que el carro presentaba daños.
“Al ser requerido, intenté justificarme, pero los policías reaccionaron violentamente… y me tiraron en un pick up y me maltrataron”, subrayó.
Indicó que “al llegar a la Oficina de Tránsito, reaccioné de manera violenta por el maltrato sufrido y defendí mi dignidad y mi integridad física”, luego de advertir que “pido no hacer escarnio de mi persona, tampoco dañar al Gobierno por estos hechos”.
Ante los periodistas, Jiménez se quitó su saco y mostró algunos moretones en sus brazos que, dijo, fueron producto de los golpes recibidos en la pelea con los policías.
“No soy un asesino o un violador sexual ni tampoco un mentiroso. Por eso doy la cara en este momento”, señaló.
Jiménez salió del edificio de la Cancillería, acompañado por el ministro de Defensa, Arístides Mejía, y el secretario privado presidencial, Raúl Valladares.
Por su parte, el ministro de Seguridad, general Álvaro Romero, compareció junto a Jiménez para dar a conocer un comunicado.
Romero dijo que “el domingo 30 de diciembre, frente al estadio, fue detenido un ciudadano que se conducía supuestamente ingerido de bebidas alcohólicas en una camioneta Lexus sin placas y con daños en la parte frontal izquierda”.
“Al momento de su detención, él no quiso identificarse, por lo que fue trasladado a las oficinas de Tránsito… y al ingresar allí, se identificó. De inmediato se ordenó practicarle una prueba de alcoholemia, que él no aceptó… y se molestó con el oficial que dio la orden, lo que obligó a los policías a neutralizarlo y dejarlo allí un momento para luego trasladarlo a su residencia”, sostuvo Romero.
En un vídeo divulgado por el canal 36 de la televisión local se ve a Jiménez enfrentándose a cuatro policías. Jiménez, de 50 años, asumió en enero de 2006 y es abogado de profesión.