La pareja presidencial durante la presentación del gabinete nacional de los Consejos del Poder Ciudadano, el 30 de noviembre. (LA PRENSA/Archivo)

¿Dónde están los CPC?

En algunos barrios ni siquiera conocen al coordinador o al resto de miembros que supuestamente componen los Consejos del Poder Ciudadano, aparatos creados por el Gobierno de Daniel Ortega ¿Conoce usted al coordinador del CPC de su comunidad? – ¿Al qué? – Al coordinador del Consejo del Poder Ciudadano. – ¿Y eso qué es? Domingo […]

  • En algunos barrios ni siquiera conocen al coordinador o al resto de miembros que supuestamente componen los Consejos del Poder Ciudadano, aparatos creados por el Gobierno de Daniel Ortega

¿Conoce usted al coordinador del CPC de su comunidad?

– ¿Al qué?

– Al coordinador del Consejo del Poder Ciudadano.

– ¿Y eso qué es?

Domingo llegó a la Colonia 14 de Septiembre un miércoles por la tarde. El sol brillaba inclemente sobre los mortales que sudaban la gota gorda. Al parecer los calores de abril se adelantaron algunos meses.

Hicimos la primera parada en una pulpería bastante surtida, en la calle principal de la colonia. Como en cualquier lugar, esperábamos encontrar ahí suficiente información para saber sin mayores vueltas sobre el líder del Consejo del Poder Ciudadano. Después de todo, una figura como esta debería tener mucha importancia y popularidad entre sus vecinos, ya que como lo define su principal impulsora, la primera dama Rosario Murillo; los CPC son el canal de comunicación directa con el gobierno. Pero contrario de lo que se espera, los CPC todavía no son tan populares.

– ¿Conoce a algún dirigente sandinista o algún miembro del consejo comunal?, le preguntamos a la pulpera.

– No, no sé nada, respondió con desconfianza.

Seguimos caminando. La Colonia 14 de Septiembre o “la 14”, como suelen llamarle los capitalinos con el pretexto de ahorrar palabras, fue fundada en 1961, y se ha caracterizado por el color político que gran parte de sus pobladores poseen: el rojo y el negro. Sin embargo, no todos se atreven a hablar de la organización que recién instaló el gobierno de Daniel Ortega. ¿Será miedo? ¿Desconocimiento?

“Los CPC son antipopulares”. El activista del Movimiento Social Nicaragüense Otro Mundo es Posible, William Rodríguez, dice que lo menos que se puede lograr con esta organización creada por el Gobierno, es unir a la población del país.

Las razones son diversas. Según Rodríguez, “si los CPC realmente fueran populares, debieran haber surgido de la sociedad, desde el pueblo. Pero en este caso vemos que han sido nombrados mediante decreto. Es un proyecto que obedece a una estrategia política del Frente Sandinista, principalmente porque el Frente ha perdido atractivo para la sociedad nicaragüense, están buscado una forma para volver a acercarse. Son una estrategia política más que una solución a los problemas sociales”.

En la Colonia 14 de Septiembre muy pocos les llaman CPC y los que sí dicen conocer sobre ellos, los mencionan como “los del Frente”, debido a que sus integrantes son los mismos sandinsitas que han estado “organizados” desde antes de 1990.

Un miembro del CPC del barrio 8 de Marzo, que pidió omitiéramos su nombre por razones laborales, explica que “el Frente Sandinista tiene un carisma organizativo. En las elecciones (2006), el Frente tenía organizaciones por doquier, por eso en algunos lugares, lo único que hicieron fue un reacomodo nada más”, y así los dirigentes sandinistas son ahora los coordinadores de los CPC, como en el caso de Elías Chévez, secretario político del FSLN en Managua y ahora uno de los principales coordinadores de los CPC.

“Los CPC tienen un modelo sesgado, un modelo de participación social que más bien está elevando los niveles de confrontación social porque lo que el Gobierno está planteando es: se meten a los CPC o los meto a los CPC”, comenta Rodríguez.

Bajo la sombra de un par de árboles, encontramos a la familia Castañeda Urbina. Su progenitora, Lidya Urbina, una señora cincuentona, es dueña de una pequeña pulpería donde desde hace dos semanas se ofrecen frijoles y arroz a bajos precios.

“Me vinieron a decir si yo quería agarrar el puesto para vender y yo dije sí, para ayudar a la vecindad, porque, ideay, uno está pobre y no puede comprar el frijol tan caro, entonces yo dije sí. Pero de ganancia no he visto nada, no sé si me van a pagar, no sé ni me interesa porque a mí lo que me gusta es ayudar a la gente”, comentó Urbina.

Su hijo, Oscar Castañeda, dice que ellos no pertenecen al CPC, ni siquiera sabría identificar a quienes lo conforman porque no los conoce.

“Yo sólo sé que existe el CPC pero a mí no me invitaron a elegir. Allá lo hicieron por el lado del colegio. Anunciaron con una barata por las calles, el 14 de septiembre, anduvieron diciendo que los del CPC nos invitaban al cumpleaños de la colonia y bla, bla, blá”, expresa Castañeda.

La única persona a la que reconoce como coordinadora es a una mujer llamada Jeanet Suazo, quien labora en el Distrito V de la Alcaldía de Managua.

“Supuestamente ella es la coordinadora del CPC, pero no le puedo decir quiénes son los demás porque no los conozco. Asumimos que es ella porque ella fue la que nos hizo el contacto (para vender los granos básicos)”, agrega Oscar Castañeda.

“Pero la venta está buenísima, para qué. La gente viene a comprar hasta 20 ó 30 libras. Los frijoles rojos valen 12 (córdobas) la libra, los negros 6 y el arroz 4.50. Dicen que en estos días van a traer aceite y harina”, explica Urbina.

La primera mercancía que recibió Lidya Urbina consistió en cinco quintales de frijoles negros, tres quintales de frijoles rojos y tres de arroz, y desde entonces la han reabastecido en tres ocasiones.

Hasta finales de noviembre, la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabas) había distribuido 1,900 quintales de frijoles en todo el país; y proyectaba alcanzar la meta de dos mil quintales por semana hasta que se logre regular el precio en el mercado, donde se ofrecen frijoles a 15 córdobas por libra.

Al principio, Enabas dijo que estos frijoles fueron comprados directamente a productores nacionales, pero al contrario, los frijoles que vende doña Lidya Urbina están almacenados en sacos del Sinapred (Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres) y contienen la leyenda “prohibida su venta”.

Al consultarle a Elías Chévez, quien ha funcionado como el segundo al mando de la coordinación de los CPC, después de Rosario Murillo; dijo desconocer los detalles sobre los granos, ya que los CPC sólo se encargan de ubicar los puestos de venta y es Enabas el encargado de la distribución y la recaudación de lo vendido.

Domingo trató que comunicarse con el director de Enabas, Alí Romero, pero no se encontraba en su oficina y su secretaria dijo que solamente él podía dar información y que estaría fuera de Managua durantes los próximos días.

En el barrio 8 de Marzo sus pobladores ya están censados. Dicen que los CPC van a regalar juguetes a los niños y que también se encargarán de legalizar a todas aquellas familias que no poseen un título de la propiedad en que habitan.

Una propuesta así resulta esperanzadora para las casi 400 familias que habitan este lugar, que se originó como un asentamiento, luego de que se tomaran el terreno que antes pertenecía al Instituto de Seguridad Social (INSS) y que estaba destinado para la creación de un asilo de ancianos.

El 30 de noviembre, el presidente Ortega anunció que su gabinete nacional ya se había formado. Gráficamente, el gabinete se podría describir como una tela de araña que cubre el mapa de Nicaragua y está encabezada por el Presidente y la primera dama, seguidos de las 272 personas que representan a los Consejos del Poder Ciudadano de cada uno de los departamentos y comarcas del país. Además, se suman los ministros de Estado, los presidentes de entes autónomos y gubernamentales, entre otras instituciones públicas.

“Estamos viviendo una práctica arbitraria, sectaria, vinculada a intereses partidarios y estamos regresando a la confusión Estado-partido de los años ochenta”, refuta William Rodríguez, del Movimiento Social.

“No sabemos hasta dónde va a llegar la responsabilidad del ejecutivo y no sabemos hasta dónde va a llegar la responsabilidad de los CPC. Están recibiendo financiamiento desde las instituciones, que realmente es el dinero que debería estar invirtiéndose en obras sociales, en salud, en carreteras y más bien lo están utilizando para reforzar una maquinaria partidista”, denuncia Rodríguez.

La crisis económica nacional es uno de los temas que los CPC se han propuesto resolver a través de la venta de granos básicos a bajos precios, pero el Movimiento Social Nicaragüense Otro Mundo es Posible, asegura que la estrategia no es del todo buena.

“Antes de la crisis, la libra de frijoles costaba 6 ó 7 córdobas. La especulación permitió que se dispararan hasta 20 córdobas, los CPC los venden a 12. De una manera encubierta los CPC están ‘resolviendo’ un problema alimenticio de los nicaragüenses, pero están dejando un precio fijo de 12 córdobas, lo que incrementa en un ciento por ciento el precio original (de 6 córdobas por libra). Es una manipulación”, sostiene Rodríguez.

Los famosos frijoles de los CPC son las únicas huellas visibles que hay sobre tantos planes que se han anunciado.

Y aunque en el barrio 8 de Marzo aún ni siquiera han recibido los frijoles ni el arroz a bajos costos, el CPC local ya tiene previstos dos puntos de venta.

Pero hay más planes. “Yo quiero hablar con la compañera Rosario Murillo, porque para mí ella es la parte fundamental, más que el Presidente, porque él tiene otras cosas que hacer y nosotros nos tenemos que abocar con la Virgen María, como dicen, nos tenemos que abocar con ella para pedir un favor”, dijo entre risas Juana de Jesús Guzmán, responsable de la tercera edad en el CPC del barrio 8 de Marzo.

“Esto apenas está en proyecto”, dice. “La realidad de las cosas es que los ancianos están completamente desprotegidos, más que los niños. Mi proyecto es buscar la forma de cómo solicitar una casa o un terreno, en conjunto con los compañeros, para hacer un hogar de ancianos”.

Guzmán es además una de las 60 beneficiadas que han recibido préstamos en su comunidad, por parte del programa Usura Cero. Ella recibió un préstamo de 5,500 córdobas, los que pagará a un plazo de ocho meses. Según sus cuentas, sólo pagará 81 córdobas de intereses. “Eso es nada”, afirma.

“Todavía no hemos sido citados por la compañera (Rosario Murillo). Yo soy bastante optimista, lo único es que la oposición siempre quiera destruir. Los capitalistas, los sandinsitas capitalistas que están opuestos, pero yo tengo fe en que esto se va a dar”, comenta Guzmán.

Para ella, las probabilidades de que se cumplan sus proyectos comunitarios son de al menos un 85 por ciento. Tal como dice otro miembro del mismo CPC, “hay motivación para que los CPC de los barrios sean el canal para darle respuesta a una serie de proyectos. Ahora, el reto sería si nos van a tomar en cuenta o van a ser serios con lo que se ha planteado”.

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