El Departamento de Justicia y la CIA anunciaron ayer que investigarán de manera conjunta la destrucción que hizo la agencia de inteligencia, de vídeos con los interrogatorios de dos presuntos terroristas.
El director de la CIA, Mike Hayden, le dijo el jueves a los empleados de la agencia que las grabaciones fueron destruidas por temor a que se filtraran y revelaran así la identidad de los interrogadores. Indicó que las sesiones fueron filmadas para fortalecer la seguridad de las personas que realizaban los interrogatorios utilizando nuevos métodos más duros autorizados por el presidente George W. Bush.
La oposición demócrata demandó el viernes en el Congreso una investigación del Departamento de Justicia. Algunos legisladores acusaron a la CIA de encubrimiento y calificaron la explicación de la agencia como una “excusa patética”.
El comité de la Cámara de Representantes le pidió el viernes a la CIA que le entregue copias de todos los vídeos con los interrogatorios que aún tenga, y de las opiniones legales sobre la destrucción que la agencia efectuó.
Los vídeos fueron destruidos en momentos que tenía lugar un debate nacional sobre las prácticas de los interrogatorios a presuntos terroristas. Tiempo después, el Congreso aprobó una ley que prohíbe la tortura y el trato cruel, inhumano y degradante de todos los detenidos, incluyendo los que están bajo custodia de la CIA.
En ese momento, además, el comité del Senado intentaba determinar si los interrogatorios de la CIA cumplían con las normativas.