- Dice no ver “inconveniencia” en que Gobierno manifieste “su cariño a la Santísima Virgen”
CORRESPONSAL / COSTA RICA
El cardenal Miguel Obando y Bravo declinó ayer ahondar sobre política nicaragüense, pero en una conferencia de prensa dijo que no ve inconvenientes en que el Gobierno de Nicaragua promueva La Purísima a pesar de que la Constitución dice que el Estado debe ser laico.
“La mayor parte de Nicaragua es católica (…). No veo ninguna inconveniencia de que el Gobierno, si hay gente católica, pueda manifestar su cariño, su amor a la Santísima Virgen que es la madre de Cristo y la madre nuestra”, dijo ayer el Cardenal.
“Yo creo que como hermanos no debiéramos estar exponiéndonos a situaciones complicadas”, añadió Monseñor, al consultarle sobre las críticas de miembros de la Iglesia evangélica hacia el Gobierno por promocionar La Purísima.
Obando y Bravo llegó ayer a Costa Rica para participar esta tarde, con el Arzobispo de San José, Monseñor Hugo Barrantes, en La Purísima que será celebrada en el Parque Central de esta capital.
Al referirse a la crisis económica que vive Nicaragua, Obando y Bravo pidió “rezar por los gobernantes para que podamos tener una vida en paz y de tranquilidad”.
“Sé que hay sus dificultades pero yo creo que no debemos perder la esperanza, debemos ir siempre con optimismo pidiéndole al Señor que nos ayude y al mismo tiempo hacer lo que está a nuestro alcance para que Nicaragua salga adelante porque yo creo que es necesario que todos los nicaragüenses nos empeñemos en ayudar sobre todo al pueblo que tiene menos recursos”, dijo.
Obando agradeció al pueblo costarricense por aceptar a los nicaragüenses, pero dijo que la ayuda es mutua, pues los nicaragüenses ayudan a mejorar la economía de ese país.