Seis regiones de Bolivia contrarias al presidente Evo Morales amenazan con medidas de presión que incluyen huelgas de hambre a partir de hoy mientras el gobierno llama al diálogo y reitera que el 14 de este mes habrá una nueva Constitución, con o sin el apoyo de la oposición.
La huelga indefinida fue iniciada en la ciudad de Santa Cruz, bastión de la oposición, según informó Branco Marinkovic, presidente del Comité Cívico de esa región, la más próspera del país.
La medida debía extenderse inicialmente a los departamentos de Pando, Tarija y Beni.
La protesta ocurre en momentos en que Morales llamó a nueve prefectos (gobernadores) de Bolivia, entre ellos a cinco de la oposición, a una reunión para conciliar la nueva Carta política que la Asamblea Constituyente debe aprobar para el 14 de diciembre, como fecha tope.
Sin embargo, tanto el Gobierno como la oposición enviaron misiones a Estados Unidos para denunciar por separado ante la Organización de Estados Americanos (OEA) supuestas transgresiones al sistema democrático.
Los gobernadores de Santa Cruz, Cochabamba, Tarija, Beni y Pando, además de un delegado civil de Chuquisaca, viajaron ayer a Estados Unidos para poner una queja contra Morales y pedir garantes internacionales para un diálogo sobre la nueva Carta que el Gobierno está decidido a aprobar.
Morales, en tanto, anunció que destacará una misión ante la OEA para denunciar que los prefectos y el principal partido de oposición Podemos, del ex presidente derechista Jorge Quiroga, están en un plan sedicioso que busca derrocarlo. El ministro de Defensa, Walker San Miguel, desmintió la posibilidad de un estado de sitio.