El nuncio Jean Paul Gobel es despedido ayer por el canciller Samuel Santos y miembros del Cuerpo Diplomático. Gobel fue nombrado Nuncio en Irán. (LA PRENSA/M. GARCÍA)

Papa nombra un nuevo Nuncio

[doap_box title=»Tú, monseñor» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El nuevo Nuncio Apostólico, el alemán Henryk Jozef Nowacki, que el Papa Benedicto XVI nombró ayer para Nicaragua, gozó del apoyo del Papa Juan Pablo II, con quien trabajó durante muchos años. “Tú, monseñor Henryk Jozef Nowacki, después de trabajar mucho tiempo a mi lado, serás, como representante de la […]

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El nuevo Nuncio Apostólico, el alemán Henryk Jozef Nowacki, que el Papa Benedicto XVI nombró ayer para Nicaragua, gozó del apoyo del Papa Juan Pablo II, con quien trabajó durante muchos años.

“Tú, monseñor Henryk Jozef Nowacki, después de trabajar mucho tiempo a mi lado, serás, como representante de la sede apostólica en Eslovaquia, solicito heraldo del Evangelio en ese país de antigua tradición cristiana”, le dijo el Papa en marzo del 2001, cuando fue nombrado Nuncio en ese país.

El cardenal Stanislaw Dziwisz, secretario de Juan Pablo II durante décadas, se ha expresado del nuncio Nowacki con gran afecto.

“Conozco su responsabilidad por cada palabra, su conducta y laboriosidad. Golpear a este hombre es golpear a todos los polacos, colaboradores del Santo Padre, y por ello golpear al Siervo de Dios, Juan Pablo II”, dijo en su oportunidad el Cardenal, Arzobispo de Cracovia.

Ayer el Gobierno de Nicaragua despidió oficialmente al nuncio Jean Paul Gobel.

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El Papa Benedicto XVI nombró al arzobispo de origen alemán Henryk Jozef Nowacki nuevo Nuncio Apostólico en Nicaragua, informó ayer la oficina de prensa del Vaticano.

El arzobispo Nowacki era hasta ahora Nuncio Apostólico en Eslovaquia, después de ser responsable durante años de la sección polaca de la Secretaría de Estado del Vaticano.

Nowacki fue ordenado sacerdote de la Diócesis polaca de Tarnów (perteneciente a la Archidiócesis de Cracovia) a la edad de 23 años y fue elevado a la dignidad arzobispal con 54 años, momento en que fue nombrado representante papal en Eslovaquia.

UNA HISTORIA INTERESANTE

El nuncio Nowacki llega al país con una historia interesante, pero sobre todo con el apoyo sin reservas del Vaticano, que lo ha defendido de serias acusaciones como la planteada en el 2005 por el sacerdote Tadeusz Isakowicz-Zaleski en su libro titulado Los Sacerdotes Frente a la Policía Comunista.

En ese libro Isakowicz asegura que Nowacki fue uno de los 39 sacerdotes, entre ellos cuatro obispos, que operaron como agentes de la policía secreta durante el régimen pro soviético en Polonia.

El cardenal Stanislaw Dziwisz, quien fue secretario del Papa Juan Pablo II durante cuatro décadas, ha defendido cerradamente al nuncio Nowacki de estas acusaciones.

“En los últimos tiempos acusar e inculpar a hombres de la Iglesia en Polonia, como los que están al servicio de la Santa Sede, ha asumido tales dimensiones que todo hombre honesto debe sentirse tocado en lo más vivo”, dijo el cardenal Dziwisz al defender la reputación de Nowacki.

El cardenal ha advertido que este tipo de acusaciones, que considera fueron parte de una campaña de desprestigio del régimen comunista polaco en contra de la Iglesia católica en Polonia, tienden a obstaculizar el proceso de canonización del Papa Juan Pablo II, ya que el nuncio Nowacki fue “un devoto servidor de Su Santidad”.

LOS “ESPÍAS CON SOTANA”

En una entrevista ofrecida a la periodista Marta Kobylinska de la revista Proceso, de México, el padre Isakowicz asegura que a pesar de que su libro fue desautorizado por la Iglesia católica, el resultado es alentador, ya que los 39 sacerdotes solamente representan un 10 por ciento de los curas que fueron presionados para servir a la policía secreta polaca, presiones de las que también él fue objeto.

“Lo peor es que se intenta ocultar algunos casos. Yo tengo que escribir sobre personas reconocidas, a veces obispos (…) Yo intento mostrar una proporción balanceada”, dijo Isakowicz.

“Todo lo que escribieron los apóstoles en el Evangelio era verdad. Hablaron sobre la traición de Judas o la negación de San Pedro. Creo que los fieles no tendrían nada que reprochar a los sacerdotes si estos pidieran perdón, si dijeran que cometieron un error. Incluso yo diría que se les trataría bien porque el cura también es ser humano, también falla”, señaló el sacerdote.

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