- Población la busca con desesperación
CORRESPONSAL/NUEVA GUINEA
La cabecera municipal de Nueva Guinea sufre la falta de agua desde hace más de 40 horas y la esperanza que vuelva ese líquido a los grifos, es cada vez menor. El colmo es que la mayoría cerró sus pozos cuando fue inaugurada la Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), en el año 1994 por la entonces Presidenta de Nicaragua, Violeta Barrios de Chamorro.
El nuevo delegado de Enacal en Nueva Guinea, Andrés Hernández, se declaró incompetente ante la crisis que sufre Nueva Guinea por la falta de agua.
Lo único que dijo es que sigue esperando a un equipo de la empresa central de Managua, que serían los únicos en reparar o cambiar una planta succionadora de agua, ubicada en el dique central y que por razones aún desconocidas explotó, dejando sin servicio a más de cuatro mil usuarios en la cabecera municipal.
Hernández brindó una única salida para la población y fue ofrecerle agua de la planta procesadora de Enacal, para que puedan solventar un poco la necesidad del agua.
El funcionario recibió esta empresa hace menos de 15 días y ya está cosechando los primeros reclamos de la población.
PROBLEMAS EN CÁRCELES Y HOSPITALES
Ante la falta de agua, la licenciada Nicolasa Jarquín, delegada del Minsa, aprobó un plan para resolver un poco la crisis, recomendando parte del personal y un vehículo para que puedan trasladar agua al centro de salud; y recomendó a la población que está haciendo uso del agua de pozos, que esta no es apta para consumir, que deben de hervir el agua y clorarla para evitar que proliferen enfermedades como diarrea y parasitosis, por la mala manipulación del líquido.
“Los reos que se encuentran detenidos en las cárceles de Nueva Guinea esperan que los familiares les lleven agua para tomar, aunque pasen sin bañarse”, dijo el segundo jefe de la Policía, capitán Misael Hurtado. Esta semana los negocios agotaron las ventas de agua envasada en menos de 24 horas.