WASHINGTON/EFE
Estados Unidos celebró ayer votaciones locales en distintas partes del país, una cita sin mayor importancia a no ser porque marca el comienzo de la cuenta atrás para la gran cita de noviembre del 2008, cuando se decidirá el relevo en la Casa Blanca.
Los comicios del martes, en los que se eligieron cuatro alcaldes, dos gobernadores y varios senadores, entre otros cargos, hubieran pasado desapercibidos cualquier otro año, pero no uno como este, en el que se analiza con lupa cada pugna electoral.
Especial escrutinio recibirán los resultados en Virginia, donde la renovación del senado estatal se presenta como una prueba de fuego para el debate migratorio a escala nacional.
El republicano Jay OBrien ha convertido la inmigración ilegal en uno de los factores clave de su campaña y dice estar convencido de que las duras medidas que propone para atajar el problema lo convertirán en ganador.
Su rival demócrata, George Barker, insiste en que los votantes están más interesados en asuntos como la financiación del sector transporte que en el debate migratorio.
Esa disparidad ha hecho que los analistas presenten la contienda como un microcosmos de las opiniones de demócratas y republicanos sobre la importancia que la inmigración tendrá en los comicios presidenciales del 2008.
Por lo demás, está previsto que la cita con las urnas sirva para mantener engrasada una maquinaria electoral que avanza ya a todo vapor.
Y es que con los cruciales “caucus” de Iowa más pronto que nunca —están fijados para el próximo 3 de enero— los candidatos de ambos partidos están ya en plena campaña por la Presidencia.
ESTADO CLAVE
Un buen resultado en Iowa, el primer estado en el que los electores se pronuncian sobre los candidatos en liza, es vital para los aspirantes demócratas Barack Obama y John Edwards, que necesitan desafiar el actual liderazgo de Hillary Clinton.
Los tres rivales han inyectado millones de dólares en el pequeño estado de la región central de Estados Unidos.
En el lado republicano, Mitt Romney tiene ventaja en Iowa, según los últimos sondeos, que lo sitúan por delante del ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani, quien ha preferido concentrarse en Carolina del Sur.
La lucha por la Casa Blanca continuará en Nuevo Hampshire, que a diferencia de Iowa —donde no hay una votación propiamente dicha, sino reuniones de las agrupaciones electorales locales que eligen al candidato— los electores se pronuncian directamente en las urnas sobre sus favoritos.
A las dos citas de los madrugadores estados, le seguirán las elecciones primarias en todo el país, un proceso que culmina en abril y que vive su punto álgido el 5 de febrero próximo, cuando se celebran comicios en un gran número de estados del país.
La mayoría de estados tiene entre 30 y 150 delegados, dependiendo de su población..