El deterioro de la Fortaleza es evidente, pero siempre atrae al turismo internacional. ( LA PRENSA/A. PÉREZ.)

Fortaleza urge mantenimiento

RÍO SAN JUAN La Fortaleza la Inmaculada Concepción de María, que se construyó entre 1673 y 1675, a pesar de su valor histórico recibe muy poca atención de las autoridades nacionales, hasta el punto que algunos de sus materiales han empezado a deteriorarse y aún no son restituidos. Desde este sitio la joven Rafaela Herrera […]

RÍO SAN JUAN

La Fortaleza la Inmaculada Concepción de María, que se construyó entre 1673 y 1675, a pesar de su valor histórico recibe muy poca atención de las autoridades nacionales, hasta el punto que algunos de sus materiales han empezado a deteriorarse y aún no son restituidos.

Desde este sitio la joven Rafaela Herrera combatió a los ingleses. La Fortaleza está a dos o tres horas navegando río abajo desde la cabecera del departamento de Río San Juan, en el municipio de El Castillo, y se abrió al público en 1993.

Nidia Herrera tiene doce años de trabajar como responsable de la Fortaleza, y aunque se muestra complacida con el trabajo, lamenta que el sitio no cuente con los recursos necesarios para su mantenimiento y promoción.

Al recorrer el interior del lugar se observan cuadros que cuelgan sobre sus paredes y recogen parte de su historia, pero con dificultad pueden leerse porque la humedad ha comenzado a deteriorarlos.

“Para nosotros es una dificultad que se nos está presentando, porque el deterioro de estos paneles no es de este año, sino que es desde hace cuatro o cinco años y cada día se presenta más este problema, pero es por la humedad de las paredes”, explicó la responsable del lugar.

Aunque esto ya ha sido informado, Herrera indica que la comunicación con el Instituto de Cultura no es muy fluida, porque ni siquiera cuentan con una línea telefónica.

Al llegar a la Fortaleza tampoco se encuentra un documento que promocione el sitio. Además, se requiere también de más personal en vista que en ocasiones la afluencia de visitantes es alta y no hay suficientes guías que puedan acompañar a los visitantes en el recorrido.

“Otra de las cosas es que se les tiene que dar una planificación cada tres o seis meses, lo que es el área de restauración de los objetos que se siguen encontrando”, dijo Herrera, porque en abril de este año un grupo de jóvenes encontró en el río un cañón, pero todavía no se sabe si perteneció a la Fortaleza o a alguno de los barcos ingleses. El hallazgo fue informado, pero nadie se ha presentado a realizar las valoraciones.

ACERCANDO EL CONOCIMIENTO

Las dificultades con las que se ha logrado mantener este local no ha sido una limitación para llevar el conocimiento hasta las zonas más alejadas. En este museo funciona la biblioteca municipio, que cuenta con cinco mil ejemplares.

“Nosotros vamos a las comunidades y la atención, que nosotros hacemos en las comunidades es porque sabemos las dificultades que los estudiantes tienen para movilizarse”, manifestó Herrera.

Este año han visitado comunidades, como El Gavilán que se encuentra a dos horas a pie de El Castillo, El Bartola, El Che Guevara y Santa Rosa.

Durante el recorrido los asistentes pueden apreciar las balas de cañón expuestas en la sala, fragmentos de utensilios que se usaron en esa época, así como algunos elementos de artillería, además pueden visitar la biblioteca.

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