¿Trastorno alimentario: anorexia y bulimia?

Si detecta este comportamiento acuda a un profesional Estos problemas suelen publicarse, con cierta frecuencia, y por cierto dolorosa, en los medios de comunicación escritos, televisivos, sobre todo cuando una chica joven, modelo de modas, fallece. Inclusive, sin aspirar a ser modelo, podría ser que nuestras jóvenes padezcan de trastornos alimentarios para lucir delgadas o […]

Si detecta este comportamiento acuda a un profesional

Estos problemas suelen publicarse, con cierta frecuencia, y por cierto dolorosa, en los medios de comunicación escritos, televisivos, sobre todo cuando una chica joven, modelo de modas, fallece. Inclusive, sin aspirar a ser modelo, podría ser que nuestras jóvenes padezcan de trastornos alimentarios para lucir delgadas o mantener un cuerpo admirable.

La anorexia nerviosa afecta mayoritariamente a mujeres prepúberes o adolescentes, pero también, aunque en menor medida, a mujeres adultas y a hombres jóvenes. Se caracteriza por un deseo intenso de pesar cada vez menos, por el miedo a la obesidad y por un trastorno del esquema corporal que hace verse más gordo de lo que se es en realidad. Para conseguir esta progresiva pérdida de peso, las personas anoréxicas hacen una intensa restricción alimentaria que se acompaña, en muchas ocasiones, de ejercicio físico excesivo y conductas de purga (vómitos autoinducidos, laxantes, diuréticos). Estos pacientes acostumbran a resistirse a la recuperación, ya que no valoran correctamente la gravedad de su problema.

En el caso de la bulimia nerviosa, los pacientes presentan también un miedo intenso a la obesidad y, como en la anorexia, tienen pensamientos relacionados con la comida, el peso y la figura. Pero lo que caracteriza a este trastorno y lo diferencia del primero es la pérdida de control sobre la conducta alimentaria. Aparecen episodios de ingestión voraz, durante los cuales consumen una gran cantidad de comida en muy poco tiempo (atracones), seguidos de conductas compensatorias para evitar el aumento de peso: ayuno, vómitos autoinducidos, abuso de laxantes y/o diuréticos y ejercicio físico excesivo. Los pacientes con bulimia suelen tener mayor conciencia de enfermedad ya que consideran que sus conductas no son normales, lo cual favorece la aparición de sentimientos de fracaso, vergüenza e impotencia.

¿Causas que pueden originar este tipo de conducta en los jóvenes? Sobrepeso infantil, perfeccionismo, ausencia de normas estables, ausencia de hábitos bien estructurados, baja autoestima, hábitos alimentarios desestructurados, preocupación excesiva por la figura en la familia, obesidad de algún familiar, estereotipos culturales femeninos, prejuicios contra la obesidad y determinadas profesiones y deportes (moda, gimnasia rítmica, patinaje, etc.).

Los y las jóvenes que presentan algunos de estos factores de predisposición pueden llegar a tener actitudes anormales respecto al peso y la figura, de manera que, probablemente, ante la presencia de un factor precipitante, desarrollarán un trastorno alimentario. Lo cual suele empeorar a la persona que padece de estos trastornos cuando presenta una imagen corporal deformada, un ciclo atracón-vómito, pensamientos erróneos respecto al peso, comida y figura. Es importante que tenga en cuenta que muchos de los “cambios” que hemos comentado anteriormente son normales en la etapa adolescente de la vida, sobre todo los relacionados con la preocupación por la imagen corporal y los cambios en el carácter. Pero si usted detecta a tiempo en su hijo o hija este comportamiento, no debe precipitarse, simplemente acuda a un profesional.

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