- España domina el mercado del futbol mundial con los equipos más caros y los jugadores mejor pagados del mundo
LA MEGAEMPRESA QUE CRECE GLOBALMENTE
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Ver Infografia > En una oficina de Madrid, Londres o Berlín, se encuentra reunido un grupo de señores elegantes, con calculadora, papel y lápiz en mano. Todos están concentrados en una importante reunión, haciendo números del posible negocio que les podría generar exuberantes números que aumenten el dinero de sus cuentas bancarias.
Pasaron casi la mitad del día, hasta que uno se levantó, miró hacia la ventana y frente al edificio observó a unos jóvenes viendo un partido de futbol y allí la luz se encendió… ¡Bingo!
—El hombre pensó en voz alta: ¡Por qué no formamos un equipo de futbol!
Todos coincidieron afirmativamente, sus mentes volaron y pensaron en una sola cosa: una gran comercialización que traería millones de euros en ganancias, más una lucrativa influencia en las mentes de los hinchas del futbol que les generaría números extras a su “Global business”.
Se podría decir que desde hace un siglo, el concepto del futbol cambió del deportivo al mercantilista, costo más producción monetaria, los cuales te ofrecen los dos deseos terrenales: el dinero que te da fama y el poder que viene acompañado con el liderazgo.
Podríamos decir que el cambio del mismo concepto deportivo del futbol se generó a partir del nacimiento del mundo capitalista y los cambios que trajo consigo el proceso de la globalización. El futbol pasó de ser un pasatiempo favorito de las masas a ser una actividad competitiva, cargado de diversas expresiones culturales, pero especialmente mercantilistas.
Del juego espectáculo a un negocio espectacular
El futbol estaba destinado a ser globalizado y a ser un negocio muy lucrativo. El balompié acaparó mayor fuerza en Inglaterra, donde originalmente nació el futbol que se juega en la actualidad, promovido a finales del siglo XIX, época en que Inglaterra se convertía en una potencia industrial.
Sus raíces se expandieron por todo el mundo. La emigración de europeos a Latinoamérica.
Según la edición 16 de la revista Football Finance de Deloitte, destaca en su informe anual que la Liga Premier Inglesa fue la mayor generadora de ganancias del futbol en el 2004-2005, seguida por la alemana, francesa, española e italiana.
Los clubes británicos produjeron aproximadamente en la temporada 2004-2005, un mil 400 millones de euros, con ganancias operativas de 138 millones, datos que muestran al futbol como una muy sostenible y casa productora en las esferas socioeconómicas.
La misma FIFA genera anualmente el presupuesto del Estado de Francia. Eso se contabilizó en el 2005, pero la cantidad puede ser superada cada cuatro años, cuando caen la disputa del Campeonato Mundial, inclusive la misma Eurocopa que está por realizarse en el 2008.
El comercialismo global del futbol también aumenta la tasa de compra y venta de jugadores. A inicios del siglo XX los futbolistas jugaban por un salario básico que no superaba los 100 dólares, cantidad que fue cambiada a medida que el futbol se tornó más global y “necesario” para el pueblo desde el punto de vista empresarial.
Esto se reflejó mayormente en las últimas dos décadas del siglo XX e inicios del nuevo milenio. Ahora los futbolistas no juegan por menos de 8 millones de euros en las ligas profesionales europeas.
Ejemplos claros, Zidane, la contratación más cara que ha realizado el Real Madrid. Los merengues pagaron 73 millones de euros por el francés. Luego el famoso mediocampista inglés David Beckham que pasó del Madrid por 43 millones de euros hacia los Ángeles Galaxi de la MLS por 250 millones de dólares por cuatro temporadas, sin importar que sea un club empobrecido futbolísticamente.
Los G-14, los clubes más millonarios de Europa, parece no interesarles si el nivel futbolístico mejora conjuntamente. El concepto contratación de estrellas más dinero igual a futbol de nivel, generalmente no ofrece el mismo resultado o por lo menos la fórmula no suele durar mucho tiempo.
Clubes como el Chelsea, Real Madrid, suelen elevar la tasa de compra y venta de los jugadores por los millonarios costos que ofrecen por ellos. Para mencionar el más caro, Ricardo Kaká, del AC Milán, que se cotiza por más de los 100 millones de euros.
¿Hasta qué punto el futbol es una atractiva cartera?
Lo cierto es que hoy este deporte es una megaempresa que se amplía y crea mayores ganancias. Si no, pregúntele al ruso Roman Abramovich, dueño del equipo inglés Chelsea y el Moscú de Rusia, como dueño de equipos cuánto ha crecido su fortuna que se contabiliza en los 1,050 millones de euros.