- Los Medias Rojas logran su segundo título en 4 años
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Esta vez, la sequía no duró 86 años, porque después de barrer a los Cardenales de San Luis en el 2004 y romper la popularmente llamada “Maldición del Bambino”, anoche los Medias Rojas de Boston también liquidaron en cuatro partidos a los Rockies de Colorado, para conquistar la Serie Mundial de las Grandes Ligas.
Boston se impuso 4-3, en un partido de muchas emociones, gracias a la experiencia de este equipo que pesó más que el empuje que traían los gloriosos Rockies desde la recta final de la temporada y las primeras dos series de postemporada, donde también barrieron.
Colorado llegó a construir una impresionante labor de 21 triunfos en los últimos 22 partidos, con barridas en la postemporada sobre los Filis y Diamonbacks.
Pero ante los Medias Rojas nada de eso ocurrió. La tropa de Terry Francona bajó a los Rockies de las nubes, que al parecer les afectó un largo descanso de ocho días, porque cayeron 13-1 en el primer partido de la Serie Mundial víctimas de Josh Beckett.
Luego, vino una ajustada victoria de 2-1 y un cómoda ventaja de 10-5 que lograron el sábado en el tercer partido de la Final, y primero que se jugaba en el Coors Field de Denver.
Anoche, David Ortiz dio la primera estocada en el primer episodio con un sencillo remolcador ante Aaron Cook, para colocar a Boston 1-0 en el marcador.
A partir de este momento, Cook experimentó una gran recuperación, porque lanzó tres entradas sin carreras, pero un doble de Mike Lowell y un sencillo remolcador de Jason Varitek, aumentó la ventaja 2-0.
En el séptimo, Lowell envió a las duchas a Cook con un jonrón solitario por el jardín derecho para el 3-0, que le permitió trabajar con relativa tranquilidad a John Lester.
Los Rockies presionaron en el cierre del séptimo con un jonrón solitario de Brad Hawpe ante el relevista Manny Delcarmen, pero Bobby Kielty puso a Boston 4-1 con un jonrón solitario ante Brian Fuentes.
Garrett Atkins acercó peligrosamente a Colorado con un jonrón de dos carreras en el octavo ante el japonés Hideki Okajima para el 4-3, pero los Medias Rojas controlaron el partido con un relevo matador de Jonathan Papelbon, quien retiró a los cinco bateadores que enfrentó.
Lester se anotó el triunfo, con revés para Cook.
El tercera base de Boston, Mike Lowell, se adjudicó el título de Jugador Más Valioso de la Serie Mundial del 2007, por su incidencia a lo largo de la serie.