Julio Lugo y David Ortiz lucían muy relajados ayer en los entrenamientos de los Medias Rojas en Denver, Colorado. (LA PRENSA/AP)

Boston a liquidar

No se confían pese a ventaja 2-0 [doap_box title=»Rockies perdieron el paso» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Antes de inicio de la Serie Mundial se habló hasta los codos de las 21 victorias en 22 juegos de los Rockies y su cifra récord de ocho días de descanso antes de la serie. Pero las victorias por paliza (13-1) […]

  • No se confían pese a ventaja 2-0
[doap_box title=»Rockies perdieron el paso» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Antes de inicio de la Serie Mundial se habló hasta los codos de las 21 victorias en 22 juegos de los Rockies y su cifra récord de ocho días de descanso antes de la serie.

Pero las victorias por paliza (13-1) y luego viniendo de atrás por una mínima diferencia (2-1) en esta Serie Mundial han dejado en evidencia el sello avezado y despiadado de los Medias Rojas, que en el 2004 barrieron a San Luis para acabar con un sequía de campeonatos que se remontaba a 1918, la llamada Maldición del Bambino.

[/doap_box]

Denver/Ap

David Ortiz empacó meticulosamente sus cosas y no podía olvidarse de un objeto muy valioso: las gafas protectoras que usan los nadadores. Las mismas que sirven para cubrirse los ojos al rociarse champaña tras ganar una Serie Mundial.

Tal es la euforia que los Medias Rojas de Boston irradian al aventajar 2-0 a los Rockies de Colorado en la Serie Mundial, a un par de victorias para conquistar su segundo Clásico de Otoño en cuatro años.

“No los vamos a dejar respirar. Si los tienes contra la lona, hay que mantenerlos ahí”, declaró Ortiz, el designado de los Medias Rojas. “Fíjense en lo que pasó en la serie de campeonato contra Cleveland, cuando nosotros fuimos los que vinimos de atrás”.

Ortiz jugará hoy (6:00 p.m.) como inicialista, cuando la serie se trasladará a Denver para sus siguientes tres partidos. Será la primera vez que los Rockies sirvan de anfitriones en un juego de la Serie Mundial.

Se trata de un cambio de mundos, del vetusto y enclaustrado Fenway Park al enorme Coors Field, enclavado en las Montañas Rocallosas, donde los Rockies depositan las bolas en compartimientos especiales para que estén húmedas.

Boston tendrá en el montículo a Daisuke Matsuzaka, el pitcher japonés por el cual desembolsó 103 millones de dólares, frente a Josh Fogg.

Los antecedentes históricos no acompañan a Colorado. Treinta y nueve de los 50 equipos que ganaron los dos primeros juegos terminaron proclamándose campeones, es decir el 78 por ciento de los casos. Doce de los últimos 13 se consagraron, con la única salvedad de los Bravos de Atlanta, víctimas de los Yanquis de Nueva York en 1996.

“No queremos bajar la guardia”, afirmó Mike Lowell, antesalista puertorriqueño de los Medias Rojas. “Creo que tenemos que encarar el tercer juego como si fuera de vida o muerte. Hemos tenido esa mentalidad desde que estuvimos 3-1 en contra con los Indios”.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí