- Aquí balearon a Somoza García en 1956
CORRESPONSAL/LEÓN
Un pequeño bar, donde se realizan fiestas que molestan a los vecinos, funciona actualmente en la otrora Casa del Obrero de León, sitio donde hace 51 años se dio uno de los hechos históricos de Nicaragua: el asesinato del general Anastasio Somoza García por el joven leonés Rigoberto López Pérez, a quien la Guardia Nacional mató esa misma noche, en el mismo lugar del atentado.
La casa es considerada de gran valor histórico, sin embargo su fachada denota que no podrá mantenerse en pie en los próximos años, debido al deterioro en que se encuentra.
El local está ubicado dentro del centro histórico de la ciudad, sin embargo nadie asume la responsabilidad del inmueble, con la justificación de que se encuentra ocupado.
La casa fue declarada Patrimonio Histórico y fue dada en administración a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León), pero esta nunca ha tomado posesión porque siempre ha estado ocupada por otras personas cercanas al Frente Sandinista.
Al consultar al secretario general de la universidad, Róger Gurdián, reconoce que el edificio fue entregado a la universidad para que la administrara, pero nunca han tomado posesión.
Hace más de un año la Alcaldía de León anunció que se podría realizar un proyecto de rehabilitación de la casa, sin que haya sido ejecutado porque el inmueble es utilizado como bar y según el alcalde sandinista, Tránsito Téllez, ellos no tienen potestad para desalojar a nadie.
La junta de Andalucía, España, ofreció hace algún tiempo cien mil euros para restaurar el local, sin embargo esto no avanzó porque los que ocupan el local se niegan a desalojarlo, indicó el alcalde.
En septiembre del año 2006 el techo de la esquina lateral izquierda de la casa se desplomó, y en mayo pasado, en una carta los bomberos, el comité de emergencia y el jefe de sector de la Policía recomendaron desalojar la vivienda.
El inquilino del local, Carlos Manuel Villanueva, asegura que el malestar de los vecinos es porque no son simpatizantes del Frente Sandinista y asegura que él da mantenimiento al local y paga mil córdobas mensuales por alquiler a la Central Sandinista de Trabajadores (CST).