Boston tiene historia, sobre todo de más fracasos que éxitos. Pero si hay algo de lo que este equipo y sus seguidores pueden estar orgullosos, es que aunque no lleguen primeros, siempre están corriendo. Y a veces ganan.
Después de superar un bajón de voltaje a la mitad del camino, reaccionaron con vigor y despacharon a los Indios de Cleveland a su casa. No les resultó fácil, pero han ganado su boleto a la Serie Mundial con toda la legitimidad del caso.
El Boston de este año es un tremendo equipo. Es el mejor de la temporada. No están en la Serie Mundial debido a una inspiración de última hora. Están ahí porque tienen el talento y el coraje para sobreponerse a las dificultades.
Al igual que siempre, el equipo de este año, tiene un buen ataque. La diferencia ha sido su pitcheo abridor profundo y un bullpen de respeto. Eso los ha llevado a un clásico de octubre por segunda vez en los últimos cuatro años.
¿Y AHORA QUÉ?
Ahora los esperan los Rockies, el equipo más caliente de la Liga Nacional, que pudo haberse enfriado con semejante descanso. Ellos terminaron su barrida ante Arizona el 15 de octubre y ocho días después, mañana, volverán al terreno.
Detroit salió de ritmo en el 2005 tras deshacerse de difíciles rivales como Yanquis (derrotados 3-1) y los Atléticos, a quienes barrieron 4-0. Después se dedicaron a esperar y San Luis se los pasó llevando.
Quizá lo más grave de las pausas, es que dejan mucho espacio para pensar y a lo mejor los Rockies han comenzado a tener conciencia de lo que han hecho, en lugar de seguirlo haciendo.
Sin embargo, sería un error reducir a Colorado a su racha. Los Rockies fueron el equipo de mejor pitcheo y mejor defensa en la Liga Nacional. Y su line up reúne a seis artilleros que aguantan comparación con cualquier batería de las Ligas Mayores.
Pero va a ser interesante ver a su joven pitcheo ante la batería de Boston y en el bullicioso Fenway Park.
Boston es el favorito porque es mejor equipo, pero vieran cuánto me gustaría fallar en esta predicción.