- Ayer fue sepultado en Ticuantepe
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Edgard A. Castillo Portezuelo, el gran “Koriko”, fue despedido ayer por sus familiares y amigos que asistieron a la misa de cuerpo presente y a su última morada en el cementerio Jardines del Recuerdo.
La misa campesina de Carlos Mejía Godoy y los de Palacagüina, se le ofreció a “Koriko” en la funeraria Don Bosco.
En esta eucaristía no sólo se pidió por el descanso eterno del ex cronista deportivo que por 30 años laboró en LA PRENSA, sino también se recordó su gran trayectoria periodística.
En la ceremonia religiosa, el cantautor Carlos Mejía Godoy tomó la palabra para recordar la gran persona que fue el ex cronista.
“Doña Rosa Portazuelo (madre de Edgard Castillo) tenía, me atrevo a decir, la mejor letra de Nicaragua… Escribía despacio y con buena letra. Así lo hizo con ‘Koriko’, un tipo de letra que ya no se ve”, expresó.
“Tuve dos maestros, doña Rosa en la letra, y ‘Koriko’ en el deporte”, agregó Mejía.
En esta ceremonia se recordó sus más de 30 años de trabajo en el Diario LA PRENSA, en el que tuvo tres columnas, Tren Deportivo, Hablemos de Beisbol y la más recordada, De todo un poco, en la que como su nombre lo indica, escribía sobre todos los deportes que se practicaban en el país.
“Koriko” fue sepultado en el cementerio Jardines del Recuerdo en Ticuantepe, donde se le hizo un pequeño homenaje, encabezado por las palabras de su compañero de LA PRENSA y amigo Manuel Eugarrios.
“En los pasillos de la redacción y en el resto de las instalaciones del periódico, Edgard siempre andaba con la sonrisa a flor de labios y esa bonhomía natural siempre invariable hacía que todos los miembros del personal de LA PRENSA lo apreciaran con amplitud y se sintieran sus amigos”, expresó Eugarrios.
LA PRENSA reitera sus más sensibles condolencias a la familia de Edgard A. Castillo, “Koriko”.