CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA
Al poco tiempo de que Daniel Ortega, Presidente de la República, exigiera el pasado lunes al alcalde de Ocotal Marciano Berríos una solución a las demandas de las comerciantes del mercado municipal, las vivanderas retornaron a los edificios en escombros ubicados en el centro histórico de la ciudad.
Las comerciantes manifiestan que sólo obedecen al primer ciudadano de la República cuando las exhortó a que defendieran sus derechos porque “el pueblo de Nicaragua manda”, haciendo alusión a la consigna que cita: “El Pueblo Presidente”.
Asimismo Ortega ordenó al alcalde resolver de inmediato ese problema y que si la solución era el retorno a viejas instalaciones, entonces que lo hicieran.
El nuevo y moderno mercado municipal, construido al sur de la ciudad con una inversión de aproximadamente 15 millones de córdobas, es ocupado por las comerciantes desde el año 2004, pero desde entonces demandan el retorno a las viejas instalaciones en el centro histórico de la ciudad, aduciendo que en ese sitio sus ventas han bajado significativamente.
Desde el martes al mediodía el grupo de comerciantes se tomó los escombros donde funcionó el mercado municipal, mientras los módulos que tenían asignados en el mercado nuevo quedaron bajo llave, a excepción de algunas comerciantes de ropa, verduras y comida que han preferido no salirse, pero que han recibido amenazas de sus colegas por contrariar sus acciones.
POSICIÓN DEL ALCALDE
El alcalde Marciano Berríos brindó la mañana de ayer una conferencia de prensa planteando seis aspectos básicos que definieron su posición en el caso y que se resumen en demandar el acompañamiento económico del Gobierno Central para la inversión de un centro comercial “de la calidad de un supermercado en el centro de la ciudad”.
Asimismo, dejó claro que no utilizará la fuerza pública para desalojar a las comerciantes, pero demandó de ellas el compromiso de no obstruir —como en el pasado— las calles céntricas y andenes, y crear las condiciones higiénico-sanitarias que la población merece, porque de lo contrario será responsabilidad de las autoridades correspondientes garantizar que la Ley que regula la materia se cumpla.
Señaló el edil que el mismo Gobierno le ha manifestado que para este año no tiene los recursos económicos que se requieren en un nuevo local, y que por lo tanto deberán ser las mismas comerciantes las que vayan acondicionando el centro de compras.
Por otro lado, advirtió que iniciará un proceso de negociaciones “con todas las vivanderas autorizadas, sin excepción”.
El alcalde adelantó que una posibilidad es que la municipalidad inicie un proceso de aprobación de solicitudes de nuevos comerciantes que quieran ocupar los módulos abandonados y que vayan dándole forma a otro mercado.
La propuesta fue aceptada por la comerciante Teresa Bermúdez, dirigente del grupo de aproximadamente 200 vivanderas que han decidido retornar al centro de la ciudad.