CHICAGO/ AP
La atleta Marion Jones devolvió ayer las cinco medallas que ganó en las Olimpiadas del 2000 en Sydney y aceptó que le anularan todos los resultados posteriores al 1 de septiembre de 2000, como castigo tras confesar que había usado drogas para mejorar su rendimiento.
Las tres medallas doradas y dos de bronce fueron entregadas a funcionarios del Comité Olímpico Estadounidense (USOC) y de la Agencia Antidopaje en la oficina de su abogado en Austin, Texas. Están en camino a la sede del USOC en Colorado Springs y éste las entregará al Comité Olímpico Internacional.
En las Olimpiadas del 2000, Jones ganó oro en 100 y 200 metros llanos y relevo 4×100, y bronce en salto en largo y 400 metros relevos. Corresponde al COI decidir qué hará con las medallas y si anulará los resultados en Sydney, en cuyo caso sus compañeras de relevo también perderían medallas.
Scherr y el presidente del USOC, Peter Ueberroth, dijeron que apoyarán al COI si anula los resultados y exhortaron a los demás estadounidenses a devolver sus medallas.
Jearl Miles-Clark, Monique Hennagan, Tasha Colander-Richardson y Andrea Anderson ganaron el oro en 4×100 metros. Chryste Gaines, Torri Edwards, Nanceen Perry y Passion Richardson iban 4x 400 metros.