- No ejecutan 400 órdenes de detención porque no tienen dónde meter más reos
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CORRESPONSAL / BLUEFIELDS
La Policía de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), no ha logrado ejecutar desde hace dos años más de 400 órdenes de detención que han recibido de los juzgados penales de esta ciudad, contra pobladores que han incurrido en la comisión de diversos delitos, porque no tienen capacidad para albergar más reos.
Esta información fue confirmada a LA PRENSA por el jefe de la Policía local, comisionado mayor Luis Alberto Pérez Olivas.
“Tenemos unas 400 órdenes de detención pendientes. Hay un fenómeno que la población tiene que saber y es que tenemos en nuestras celdas (preventivas) un total de 118 detenidos, (y) si nosotros capturáramos a la mitad de esos 400, pues equivaldría a tener a 300 detenidos encerrados en celdas que son para 40 personas nada más”, observó Pérez.
“¿Te imaginás lo que significa esa cosa?”, se preguntó el máximo jefe policial en la RAAS.
El juez de Distrito Penal de Audiencia de Bluefields, Martín Henríquez Sotelo, reveló que de su judicatura hay muchas órdenes de detención que no se han ejecutado.
DUERMEN UNO SOBRE OTRO
“Es lamentable que exista esa cantidad de órdenes no ejecutadas. Esto es debido a la situación económica que vive la Policía, no tienen medios, recursos económicos, no tienen gasolina, muy pocos funcionarios tienen”, lamentó Henríquez.
Según la Policía tienen más de 240 efectivos para cubrir la región del Atlántico Sur. La Policía de Bluefields cuenta con cuatro celdas preventivas con capacidad para 10 reos cada uno, sin embargo ahí se encierra a casi 120, según explican.
Un agente que labora en control de detenidos de la Policía local dijo que para caber en las celdas locales “unos duermen sobre otros guindados en unas hamacas, otros se acuestan al lado del otro porque no hay espacios para estirarse”, lamentó.
PRESOS AJENOS
“Ahí hay presos que no nos corresponden y que deberían estar en el Sistema Penitenciario Nacional de Bluefields, pero ahí tampoco hay capacidad. Aquí (en las celdas policiales) no hay ventilación, ni agua potable, por eso gestionamos recursos para ampliar las celdas”, indicó el jefe policial.
El galerón que funciona como cárcel en Bluefields data de 1940, era un comedor de la extinta Guardia Nacional y fue habilitado como prisión por el primer gobierno sandinista de Daniel Ortega, porque aquí no había penitenciaría.