El libro editado, tanto en español como en inglés, referido al recurso forestal. (LA PRENSA/R. ORTEGA)

Ampliarán fondo para estudios forestales

Editan libro en inglés sobre el recurso forestal, para financiar carrera profesional de jóvenes de comunidad de Layasiksa en la RAAN [doap_box title=»La comunidad» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Layasiksa es una comunidad indígena ubicada en Prinzapolka, en la RAAN. Se convirtió en la primera comunidad indígena del país en lograr una constancia internacional que certifica el manejo […]

  • Editan libro en inglés sobre el recurso forestal, para financiar carrera profesional de jóvenes de comunidad de Layasiksa en la RAAN
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Layasiksa es una comunidad indígena ubicada en Prinzapolka, en la RAAN. Se convirtió en la primera comunidad indígena del país en lograr una constancia internacional que certifica el manejo sostenible de sus bosques, lo que le abre las puertas al mercado nacional e internacional.

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Obra subraya el manejo sostenible

La ampliación de un fondo que permita continuar financiando los estudios universitarios de cinco jóvenes originarios de la comunidad miskita Layasiksa, de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), es el propósito del inicio de la segunda fase del proyecto Un Árbol.

Este inició en el 2004 para promover el aprovechamiento sostenible de los bosques de Nicaragua y, en especial, de los ubicados en la Costa Caribe nicaragüense. Permitió la creación de un fondo de becas para estudios universitarios, el cual ha beneficiado, por el momento, a jóvenes líderes de la comunidad Layasiksa, quienes actualmente cursan carreras afines, algunas a la forestería.

Rosario Checa, coordinadora del proyecto Un Árbol, el cual es impulsado por Simplemente Madera y otros organismos internacionales, señaló que el fondo de becas busca “crear capacidades en personas que puedan continuar con el trabajo iniciado en esta comunidad, sobre la protección y el manejo sostenible de los bosques mediante la formación universitaria”.

Se empezó a crear, en parte, con recursos generados con la venta de la primera edición en español del libro Un Árbol.

No obstante, Checa señaló que con el fin de recaudar más fondos para continuar apoyando a los jóvenes universitarios beneficiados y ampliar el fondo de becas, han colocado en el mercado nacional la segunda edición del libro, pero en inglés: One Tree, Hope for Nicaraguas Tropical Forest (Un Árbol, Esperanza para la Selva Tropical de Nicaragua), con el cual esperaran lograr obtener 10,000 dólares.

Checa mencionó que al menos 35 jóvenes de la comunidad miskita citada lograron culminar en el 2006 sus estudios secundarios, pero debido a los altos niveles de pobreza que impera en esa zona del país pocos logran ingresar a la universidad.

En la primera fase de este proyecto se logró recaudar un fondo de seis mil dólares, mediante la realización de una exhibición de productos elaborados a base de madera por artesanos de Masaya y la comercialización de la primera edición del libro.

Con este primer fondo se están financiando los estudios universitarios de Edwin Conrado Rivera, Zeledón Ocampo Piters, Jairo Johnson Watson, Jasser Johnson y Rojas Conrado Ocampo.

LA OBRA

One Tree (Un Árbol, en español) es un libro que desarrolla, desde una óptica descriptiva, la importancia de la conservación de los bosques de Nicaragua y en especial de la comunidad Layasiksa.

Checa señaló que en esta segunda edición, de 1,000 ejemplares, fue escrita en inglés, con el fin de “acercarnos a la comunidad extranjera que vive en Nicaragua y tener mayor oportunidad en el mercado”, sostuvo Checa.

“Está ilustrado (el libro) con más de 75 fotos, es un documento que explica el estado de la industria de la madera en Nicaragua y sugiere el camino para el uso y conservación de la madera. Cuenta sobre la tala de árboles, certificación de los bosques y del equilibrio que se puede encontrar entre el comercio y la conservación de los recursos naturales”, refirió Checa.

Este proyecto es apoyado por la Oficina para Servicios de Asesoría en América Latina y el Caribe-Nicaragua, entidad adscrita a la Corporación Financiera Internacional (IFC), del Banco Mundial (BM), que trabaja apoyando la implementación del manejo sostenible de los bosques, incluyendo la certificación que agrega valor a ese recurso, mejora la vida de los habitantes del bosque y ayuda a reducir los efectos negativos de la deforestación.

El proyecto del Manejo Forestal Sostenible inició en el 2004, con la tala de un árbol de cedro macho, del bosque certificado de la comunidad miskita de Layasiksa. Las ramas, raíces y madera aserrada se distribuyeron entre ebanistas, escultores, artesanos y orfebres de Masaya, para la elaboración de obras diversas que luego fueron comercializadas.

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