Narváez, lejos de Márquez

[email protected] Marlon Márquez es uno de los boxeadores nicaragüenses con talento, sabe desplazarse en el ring y aunque no tiene una gran pegada que le permita acabar temprano con sus rivales, ha demostrado que puede estar por encima del nivel promedio en el boxeo pinolero. Sin embargo, no parece contar con las suficientes herramientas para […]

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Marlon Márquez es uno de los boxeadores nicaragüenses con talento, sabe desplazarse en el ring y aunque no tiene una gran pegada que le permita acabar temprano con sus rivales, ha demostrado que puede estar por encima del nivel promedio en el boxeo pinolero.

Sin embargo, no parece contar con las suficientes herramientas para superar, el próximo sábado, al argentino Omar Andrés Narváez, campeón mosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

Después de un tormentoso viaje de más de un día, Márquez debe llegar esta tarde a Trelew, en Chubut, Argentina, para su cita del sábado con Narváez.

El combate titular prácticamente es un adelantado regalo de navidad para Márquez, porque en la pelea eliminatoria de junio pasado contra el mexicano Alejandro Hernández, realizada en Miami, cayó por decisión técnica en nueve asaltos, debido a un corte en el rostro que le provocó un constante sangrado.

Una vez conocido ese resultado, la oportunidad de título de Márquez se debió esfumar de la escena.

Pero con los manejos que se dan en el boxeo internacional, el interés de los manejadores de Narváez por hacer una supuesta cómoda defensa en su pueblo natal, negociaron con los manejadores del pinolero, mientras que el retador mandatario, el mexicano Hernández, mira los toros de largo.

Ciertamente, Narváez es un peleador muy difícil de vencer.

“El Huracán”, como le llaman en Argentina, acumuló mucha experiencia internacional con dos participaciones en Juegos Olímpicos.

En Atlanta 96, Narváez realizó dos peleas, ganando una de ellas con el dominicano Joan Guzmán. En Sydney 2000, actuó con idéntico desempeño: derrotó al boricua Carlos Varcácel, pero en su siguiente salida fue superado por Vladimir Sidorenko, el ahora campeón gallo de la AMB.

Y apenas dos años después, en julio del 2002, lo vimos capturando el título mosca al superar al leonés Adonis Rivas, para convertirse en el primer boxeador que después de actuar en Sydney, ganó un título mundial en el pugilismo rentado.

Desde esa pelea con Adonis, Narváez lleva 10 defensas de la corona, con otros cuatro combates sin la corona en juego.

Sin duda alguna, Márquez pondrá su mayor esfuerzo para cazar a Narváez, y traerse esa corona que Adonis perdió sin discusión hace cinco años.

Pero luce con muchas desventajas. A pesar de su talento, le ha faltado empeño para mantenerse en actividad. Desde el 2002 al 2005 hizo sólo una pelea por año, en el 2006 ni peleó y este año lleva dos combates.

Cualquiera que piense que no merece este chance titular está en lo correcto. Pero entre los tejes y manejes del boxeo, le llegó esta oportunidad que tratará de aprovechar.

La posibilidad de ganar está tan lejos que como la ocasión en que su hermano Eduardo disputó el título mínimo de la OMB contra el español Jorge Mata, pero Eduardo ganó y eso pretende conseguir Marlon este sábado en la fría Trelew, una ciudad ubicada en la Patagonia Argentina.

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