Afirma no ser un hombre vanidoso, pero su porte lo delata, dice ser un hombre sencillo, pero su sonrisa dice lo contrario y aunque asegure que de El Puma sólo tiene el nombre, tal vez la mirada sigilosa y amenazante lo asemeje a las características propias del felino.
Su seudónimo se lo debe al papel que protagonizó en una telenovela venezolana, demostrando que aparte de una gran voz también tenía aptitudes de actor. Sus inicios se remontan a su época de estudiante, donde luego de dar serenatas y formar con sus compañeros un grupo que se disolvió después de un poco más de un año, descubre que su verdadera vocación es la música.
En 1973 anuncia públicamente su retiro del catolicismo y se bautiza bajo la religión protestante y en 1996 se casa con Lila Morillo.
Previo a su visita a Nicaragua pudimos hablar con él, aunque reía, dejó muy claro que no le gusta hablar de su vida privada y daba una respuesta seca a cada pregunta, como para evitar que se tocara nuevamente el tema.
¿Cuál es el mayor éxito de El Puma?
Mi salto internacional.
¿Su mayor tristeza?
Cuando perdí a mi madre y cuando murió mi perro fiel.
¿Se considera galán?
No.
Siendo usted venezolano, ¿cómo considera la situación política de Venezuela y Nicaragua?
No hablo de política hermano.
Después de estas y otras preguntas en las que se recibió la misma calidad de respuestas, hay que convencerse que además de la mirada, José Luis, al igual que un puma, también se defiende con las uñas.