- Confirman que 28 personas murieron en Tasba Pri, hay decenas de desaparecidos y las enfermedades atacan en los albergues
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Las autoridades de Sinapred en el Triángulo Minero contabilizaron hasta ayer un total de 53 mil damnificados en los municipios de Rosita, Bonanza y Tasba Pri, 28 muertos confirmados y decenas de desaparecidos, luego que los líderes comunitarios bajaron de las montañas con los detalles de los daños que dejó el paso del huracán Félix.
Ayer el alcalde de Bonanza, Máximo Sevilla Suárez, confirmó a LA PRENSA que tienen 15 familias desaparecidas en el sector suroeste de Bonanza en la zona de Lawas, y en la parte del cerro Cola Blanca y Bolivia donde comenzaron a realizar las labores de búsqueda y rescate.
ENFERMEDADES ATACAN A NIÑOS
Las autoridades sanitarias de Las Minas confirmaron brotes de conjuntivitis y meningitis en los centros de albergues ubicados en Tasba Pri en las comunidades de Sumubila y Nazareth por el problema del agua, pero el Ministerio de Salud (Minsa) está enviando cloro y una pipa propiedad del empresario Félix Rojas, de Siuna, para abastecer de agua a los pobladores del sector.
“Hemos enviado una ambulancia por tierra a Managua con una niña de Nazareth que llegó al puesto de Sahsa donde la estabilizaron, la enviaron a Rosita, donde decidieron sacarla a la capital por tierra”, lo explicó el doctor Noel Espinosa, funcionario del Minsa.
Los daños hasta ahora no han sido cuantificados por las autoridades del Sinapred, pero a partir de hoy comienzan a sobrevolar las zonas afectadas de Tasba Pri y mañana se realizará un sobrevuelo por la reserva Bosawas para determinar los daños en Las Minas, según informó una fuente del Ejército de Nicaragua.
DESESPERACIÓN
El martes 4 de septiembre los habitantes de Tasba Pri recuerdan que el huracán pasó por sus hogares y se llevó todo lo que encontró a su paso, “no sabíamos qué hacer, oímos el silbado de los vientos, era el huracán que recorría por los cuatro costados de mi casa, hasta que finalmente la levantó por los aires y la dejó caer, quedamos prensados en tablas, los niños lloraban y el horror se apoderó de todos. Cuando los vientos disminuyeron pusimos unas tablitas para protegernos, pasamos a la intemperie todo el día”, refiere un campesino de Nazareth.
En Sahsa cuatro miembros de una familia quedaron prensados por las vigas de la casa cuando les cayó encima. “Centenares de pobladores permanecieron durante tres días abandonados porque ninguna autoridad les llevó auxilio, todos pensaron que aquí no pasó nada, los medios sólo hablan de Puerto y Waspam y ya ven la destrucción aquí, es injusto que nos dejaran solos, quedamos a la mano de Dios, estamos vivos por el poder de Dios”, refiere el comunitario Juan Corrales.
En Kukalaya el río se desbordó y la inundación cubrió las viviendas. Familias enteras salieron a la carretera con parte de sus pertenencias para salvarse de las fuertes corrientes de agua del río.
El presidente Daniel Ortega llegó hasta el viernes a Tasba Pri, cuando muchos niños comenzaban a enfermarse por la falta de atención, pero aún el peligro de epidemias es latente, dijo el comunitario.