Las organizaciones sindicales de Nicaragua acordaron ayer que demandarán la inclusión de un capítulo laboral en el Tratado de Libre Comercio (TLC) que Centroamérica negociará con la Unión Europea (UE), en el seno de un Acuerdo de Asociación.
El TLC, cuya primera ronda de negociación está prevista para octubre próximo en Costa Rica, es uno de los tres componentes del Acuerdo de Asociación que también incluye cooperación y diálogo político.
“Se pretende que se asegure el compromiso, de ambos bloques, de respetar los derechos laborales”, explicó el representante de la Central Sandinista de Trabajadores José Benito Escobar (CST), Róger Barrantes.
Para lograr su cometido, los sindicatos centroamericanos, de acuerdo a Barrantes, prevén aliarse con sus homólogos de la UE, bloque integrado por 27 naciones. “La idea es hacer movilizaciones (para hacer conciencia del tema) con los tomadores de decisiones”, planteó.
Especificó que en el capítulo laboral quieren que los gobiernos de Centroamérica y de la UE condicionen la Inversión Extranjera Directa (IED) a la generación de lo que llama “empleos decentes”.
Es decir, a la generación de empleos que garanticen buenas renumeraciones y la cobertura en seguridad social.
Los sindicatos también apuestan a que el acuerdo con la UE fomente inversiones responsables con el medio ambiente.
“Se deben establecer requisitos para la inversión, porque hay que proteger el medio ambiente, y así como hay que establecer estímulos para la inversión, hay que establecer sanciones si se violan las leyes laborales”, reiteró.
Esto implicará, según el líder sindical, que aquellas empresas que violen las leyes, asuman las multas y no el Estado.
“Porque al final seríamos los ciudadanos los que las terminaríamos asumiendo (las multas)”, apuntó.
Entre las centrales que apoyaron el planteamiento también está el Congreso Permanente de Trabajadores (CPT), de derecha, y el Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), afín a la izquierda.