(Madre Teresa de Calcuta, Santa de la Iglesia católica.)

Madre Teresa dudó de Dios

La Madre Teresa de Calcuta sufrió de crisis de fe durante gran parte de su vida e incluso dudó de la existencia de Dios, según unas cartas que serán publicadas la semana próxima en un libro. “Jesús te ama a ti de una forma muy especial. En mi caso, el silencio y el vacío son […]

La Madre Teresa de Calcuta sufrió de crisis de fe durante gran parte de su vida e incluso dudó de la existencia de Dios, según unas cartas que serán publicadas la semana próxima en un libro.

“Jesús te ama a ti de una forma muy especial. En mi caso, el silencio y el vacío son tan grandes que miro y no veo, escucho y no oigo”, escribió en 1979 la misionera a su confidente, el reverendo Michael Van Der Peet.

Las cartas, muchas de las cuales la madre Teresa quería destruir, aparecen en Madre Teresa: ven y sé mi luz, un libro que se publicará la próxima semana, 10 años después de su muerte. Algunos fragmentos del libro fueron publicados en la reciente edición de la revista Time.

En más de 40 cartas que cubren un período de 66 años, la monja de origen albanés escribe sobre la “oscuridad”, la “soledad” y la “tortura” que atravesaba.

“¿Dónde está mi fe? —incluso aquí en lo más profundo no hay nada, sino vacío y oscuridad Dios mío, qué dolorosa es esta pena desconocida”, se lamentaba.

“No tengo fe”, escribió en una carta sin fecha dirigida a Jesús. “Si hay un Dios —perdóname por favor—. Cuando trato de elevar mis plegarias al Cielo hay un vacío tan condenador…”, señaló en su misiva.

“Llamo, me aferro, quiero —y no hay Nadie para contestar—. Nadie a quién aferrarme —no, Nadie—. Sola”, añadió.

En su juventud la Madre Teresa tuvo visiones. En una de ellas dijo que habló con Jesús crucificado. Pero las cartas revelan que excepto un breve respiro en 1959, pasó la mayor parte de los últimos 50 años de su vida dudando de la presencia de Dios.

“No he leído nunca la vida de un Santo con una oscuridad espiritual tan profunda. Nadie sabía que se encontraba tan atormentada”, dijo el reverendo Brian Kolodiejchuk, un miembro de las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa a la revista Time. “Leí una carta a las hermanas (las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa) y se quedaron con la boca abierta”, añadió el reverendo.

La Madre Teresa fue beatificada en 2003, seis años después de su muerte, cuando el Papa Juan Pablo II aceleró su proceso de santificación. “Si alguna vez me convierto en Santa —seré seguramente una de la ‘oscuridad’—. Estaré continuamente ausente del Paraíso”, escribió la monja.

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