- Pretenden evitar competencia desleal
CORRESPONSAL / CHINANDEGA
Unos 58 cajones de cigarrillos de contrabando, equivalentes a 29 mil cajetillas, fueron quemados en el Puerto de Corinto, marcando un precedente después de diferentes incautaciones en la región de Occidente.
Santos Garache, en representación de la Aduana de Corinto, expresó que la mercancía entró al país de contrabando y en su mayoría el producto fue retenido a comerciantes, cuando se trasladaban del puesto fronterizo de El Guasaule hacia la capital.
“Los cartones de cigarrillos tienen un valor de más de 700 mil córdobas”, dijo el funcionario aduanero.
La incineración tuvo lugar en el basurero municipal del Puerto de Corinto, ante empleados del Ministerio de Salud (Minsa) y personeros de la British American Tobacco.
Se informó que el cigarrillo incinerado estaba adulterado y con hongos.
El doctor Omar Antonio Boza Tuckler, epidemiólogo del municipio, dijo que “nuestra presencia es para que verdaderamente se destruya el producto y que no sea abandonada la acción y evitar que la gente lo consuma”.
Carmen Hilleprandt, gerente de asuntos corporativos de la British American Tobacco, vio con buenos ojos la medida de destruir la mercancía. “Es una competencia desleal para el comerciante formal, no paga impuestos y no cumple con las medidas del etiquetado”, dijo.
Explicó que el cigarro, como cualquier producto de la industria fiscal, deja el 55 por ciento de la ganancia en impuestos al Estado.