- En un testimonio enviado a LA PRENSA por el diputado Javier Vallejo, de ALN, éste revela la posición del PLC en el caso Bolaños Davis
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“La coyuntura actual de la supuesta unidad en acción de las fuerzas democráticas, me obliga a compartir con ustedes lo que realmente sucedió en la sesión de junta directiva de la Asamblea Nacional, el jueves recién pasado.
A eso de las nueve de la mañana en compañía del diputado Luis Callejas, recibimos correspondencia de la presidencia de la Asamblea Nacional, firmada por él mismo, en donde se nos daba a conocer la nulidad de la diputación de Alejandro Bolaños Davis, basada en resolución del Consejo Supremo Electoral.
“Por tanto”, decía la misiva, “estamos acreditando al suplente Stanford Montgomery Cash Dash”.
EL PRELUDIO
El primer pensamiento que tenemos junto al diputado Callejas es, ¿cómo era posible que el presidente Núñez, previo a la sesión, tomara decisiones y se adjudicara atribuciones que la Ley Orgánica de la Asamblea Nacional no le confiere? Simplemente era un preludio de lo que ocurriría minutos después.
Extrañamente, la sesión dio inicio con un cambio de última hora, nos pidieron trasladarnos al despacho de presidencia y no sesionar en el salón de protocolo a donde habíamos sido convocados.
SILENCIO SEPULCRAL
Con el respaldo del diputado Wilfredo Navarro, el presidente Núñez dio inicio a la sesión con los puntos de agenda que a su juicio se resolverían en armonía y no atendiendo a la solicitud nuestra de abordar primero por su trascendencia el caso del diputado Bolaños Davis.
Una vez resueltos los demás temas de agenda, el presidente se limitó a decir que nos había enviado copia de la resolución del CSE y por tanto debíamos estar claros que estábamos obligados a ejecutar la misma, pues había que cumplir con lo que establecen las leyes… ante el silencio sepulcral de Wilfredo Navarro y Oscar Moncada se inició una discusión entre los directivos del FSLN y ALN-PC.
IRRESPETO A LAS LEYES
Lo primero que le hicimos ver al presidente es que no sabíamos cómo se atrevía a pedir respeto a las leyes, si minutos antes de la sesión, de manera autoritaria y en total irrespeto a la Ley Orgánica del Poder Legislativo, él se había atribuido facultades que no le correspondían y que, de tomarse alguna decisión deberíamos como cuerpo colegiado, hacer propuestas y votar por ellas.
Ante esta situación nuestra propuesta concreta, tal y como había acordado públicamente el PLC un día antes, era desconocer desde la junta directiva la resolución del CSE, ya que la Constitución de la República no contempla en ninguna de las siete causales para la pérdida de condición, la que ese Poder del Estado pretende hacer valer, extralimitándose en sus funciones y ámbito de acción.
COMPLICIDAD PLC Y LA “CONCIENCIA” DE DON ÓSCAR
Nuestra propuesta hubiese tenido mayoría de haber contado con los votos de los dos directivos del PLC, pero tal como habíamos sospechado, ellos ignoraron nuestra propuesta, quedándose mudos y así se convirtieron en el mejor aliado del presidente para proceder a declarar cerrada la sesión.
Es en ese momento, cuando se ponen de pie René Núñez y Alba Palacios y ambos se dirigen a Juan Ramón Jiménez, del MRS, y como quien da una orden, Núñez le dice: “levantate, vámonos…”, y tal como esperábamos, Juan Ramón ni se inmutó, se quedó en su lugar y Luis Callejas dijo entonces: “Bueno, si se quieren ir, váyanse, pero aquí hay quórum, así que, como dice la ley, en ausencia del presidente… aquí yo continúo la sesión y vamos a tomar decisiones”.
Por fin, Wilfredo dijo algo, “mirá, si él cierra la sesión, aquí no hay nada que hacer…” y para rematar, se puso de pie don Óscar y se dirigió al presidente preguntando… Bueno, ¿se acabo o no la sesión? … El presidente le respondió: se acabó. Con su agenda en mano don Óscar intentó caminar hacia la puerta, pero algo lo detuvo, quizás su conciencia.
EL SAINETE
Lo cierto es que en ese sainete pasaron un buen rato, pero ninguno se movió de la oficina. Durante una hora, las discusiones y argumentos iban y venían, gritos, a veces risas nerviosas, pero las cosas tomaron otro rumbo cuando los celulares empezaron a sonar.
Repentinamente, quien había dado por cerrada la sesión pero que nunca abandonó la oficina (Núñez), empezó a proponer alternativas para resolver el conflicto, no sin antes pedirle al doctor Pablo Ferrey, asesor de la junta directiva, que nos expresara su opinión jurídica del caso.
COMPADRE HABLADO
En pocas palabras y de manera técnica, el doctor Ferrey apuntó lo que ya habíamos argumentado los directivos de ALN-PC y es él mismo quien sugiere el famoso “recurso innominado”, el cual es respaldado de inmediato por los diputados Navarro, Palacios, Núñez y Moncada.
Daba la impresión de que había un acuerdo previo, donde dicho recurso era una de las alternativas, el caso debía morir en junta directiva o salir hacia la Corte, de lo contrario, si por alguna razón, el tema llegaba al plenario, el PLC estaría en problemas, pues su bancada mayoritariamente estaba a favor de preservar el escaño de Bolaños Davis, así que el recurso era la alternativa final.
LA GANGA Y EL “HOMBRE DE PARTIDO”
Las propuestas del presidente fueron todas al principio encaminadas a enviar el recurso innominado, pero como quien hace un favor, dejarle al diputado Alejandro Bolaños Davis algunos derechos pero sin el privilegio de la inmunidad, sin poder sesionar ni presidir la Comisión de Asuntos Laborales.
¡Qué ganga la tuya!, le dije, y recuerdo perfectamente la voz de Wilfredo, diciendo: “Es que vos querés que las cosas se hagan como vos decís y nada más, ésta es una negociación política, ¿que no entendés?”, a lo que respondí: lo que no entiendo es tu posición, pues deberías estar apoyando la democracia, y replicó: “Yo soy un hombre de partido, soy disciplinado y la orden es de no meternos en este pleito, esto es entre el Frente y ustedes”.
PLC DEJA CASO EN MANOS DEL FSLN
Finalmente, sin el apoyo del PLC y contra la actitud autoritaria de Rene Núñez no había mucho que hacer, más que asegurarnos, al menos, que mientras la CSJ no diera respuesta al recurso, Alejandro Bolaños continuara en su escaño, con todos sus derechos y privilegios.
Yo sé que algunos han dicho que deberíamos haber enviado el caso al plenario, pero en esto lo que cuentan son los votos y no contamos más que con el apoyo implícito del valiente diputado Juan Ramón Jiménez, pues los dos PLC que debieron sumar, siempre restaron.
Pues bien, dicen que hasta al mono mas vivo se le cae el zapote, a veces eso es cierto, pero también es cierto que el PLC cortó el zapote —aún estando verde— y lo dejó caer.