- BARRY BONDS CONECTÓ EL 755 PARA EMPATAR CON HANK AARON, A QUIEN PODRÍA SUPERAR HOY
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Por un momento, los miles de aficionados que anoche abarrotaron el estadio Petco Park, de San Diego, dejaron de abuchear a Barry Bonds para disfrutar un momento histórico: la trayectoria de su jonrón 755 sobre un lanzamiento del derecho Clay Hensley en el segundo inning, que le permitió empatar con Hank Aaron en la cima de los máximos jonroneros en la historia del beisbol de Grandes Ligas.
El pelotero odiado, muy criticado por el supuesto uso de esteroides, muchas veces engreído, incluso de muy poco hablar con sus compañeros, vivió uno de los momentos más importantes de su vida ante San Diego.
Sin outs en la pizarra, llegó a batear en el inicio del segundo inning contra Hensley. Con el conteo de dos bolas y un strike, Bonds conectó un lanzamiento afuera de Hensley, enviando la esférica por todo lo largo del jardín izquierdo.
Por un momento, al igual que lo hizo Alex Rodríguez en la tarde al conectar su jonrón 500, Bonds se quedó quieto en el home plate siguiendo muy atento la trayectoria de la pelota.
Y cuando vio la esférica caer en las gradas del jardín izquierdo, donde se armó un tumulto entre los aficionados que lucharon por conseguir la histórica pelota que volverá millonario al dueño, golpeó las palmas varias veces y empezó el recorrido histórico por las bases, siendo recibido en el plato por su hijo Nikolai, quien actúa como cargabates de los Gigantes.
Luego, el resto de compañeros se fundieron en felicitaciones a Bonds, al igual que los aficionados que pagaron por presenciar este momento que pone a Bonds de cara a una nueva marca.
Bud Selig, el Comisionado de las Grandes Ligas, estuvo en las gradas del parque de San Diego para ser testigo de este momento, al igual que la familia del pelotero que lo apoyó en todo momento en esta cacería de Aaron.
Bonds, siete veces nombrado Jugador Más Valioso, sólo tuvo un turno oficial anoche ante los Padres.
Su jonrón lo conectó en el primer turno ante Hensley, recibiendo bases por bolas en el cuarto, quinto y octavo episodios.
En este último turno, Bonds fue sustituido por el corredor suplente Rajai Davis, con los Gigantes y Padres empatados a 2-2, pero ya con la satisfacción de haber conseguido ese importante batazo que ahora lo deja a las puertas de ser el número uno de todos los tiempos en jonrones conectados.
El jonrón de anoche es el 21 de Bonds en la temporada, quedándole mucho tiempo para imponer una marca.
Hoy, enfrentará nuevamente el pitcheo de los Padres en San Diego, pero mañana regresará a San Francisco para una serie de cuatro juegos contra los Nacionales de Washington.