- Presidente Ortega ofrece destruir los misiles Sam-7 a cambio de helicópteros o aparatos quirúrgicos
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El Embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli, reaccionó positivamente a la propuesta presentada ayer por el presidente Daniel Ortega, quien condicionó la destrucción de 651 cohetes tierra-aire de fabricación soviética, conocidos como Sam-7, si el Gobierno de los Estados Unidos insiste en esa demanda.
Ortega propuso un “trueque” al Gobierno de los Estados Unidos en el que solicita helicópteros, o aparatos quirúrgicos y medicinas a cambio de la destrucción de los Sam-7.
“Llévense los cohetes, pero a cambio manden helicópteros (…) yo insisto ante ellos, los Estados Unidos, que se muestran tan preocupados por los cohetes”, dijo Ortega en su discurso en el acto del 28 aniversario de la Fuerza Aérea.
No obstante, explicó que el Ejército de Nicaragua resguardará 400 misiles Sam-7, tal como lo sugirió un equipo técnico de la institución militar.
“¿Qué le diría yo a los Estados Unidos?: está bien, hay mil cien cohetes que quedan, pero el Ejército se queda con 400 cohetes, y el resto de cohetes los destruimos, pero a cambio tienen que dar, bueno, a última hora si no quieren dar helicópteros que den instrumentos quirúrgicos para mejorar los hospitales”, señaló el mandatario.
LISTA DE NECESIDADES
Agregó que los hospitales de Nicaragua requieren de tomógrafos, aparatos para realizar diálisis e instrumentos para las personas que padecen de problemas cardíacos.
“Que nos den los aparatos (quirúrgicos) a cambio de esos cohetes; que nos den medicamentos. No va ser ningún regalo, simplemente es un trueque. Ellos que son tan amigos del mercado (deben entender que) es una operación comercial”, reiteró Ortega.
TRIVELLI: BUENA INICIATIVA
El embajador Trivelli dijo que le parecía muy buena la iniciativa y que la pondría en conocimiento de su Gobierno.
Dijo que los misiles son de interés para los Estados Unidos, porque consideran que estos representan un problema de seguridad regional y que les gustaría que fuesen destruidos, igual que se ha hecho en otros países del mundo.
“En un mundo donde hay tanto terrorismo y tráfico de armas, yo creo que vale la pena la destrucción de estos explosivos”, señaló.
La encargada de prensa de la Embajada, Kristin Stewart, dijo ayer que el Gobierno de su país considera que “ese tipo de armas, Sam-7, representan un riesgo real a la seguridad internacional. “Seguimos considerando que existe la necesidad de que se destruyan estas armas aquí en Nicaragua”, señaló.