- Dos surcoreanas están muy mal y podrían morir, dice la milicia
GHAZNI, AFGANISTÁN/AFP
Los talibanes dieron el martes un nuevo ultimátum que vence el miércoles (07H30 GMT, una y media de la mañana en Nicaragua)) para empezar a matar a los 21 surcoreanos “aún vivos”, tras haber ejecutado a un segundo miembro de ese grupo y mientras un rehén alemán en su poder suplica por su vida en un vídeo.
“Nuestro ultimátum para los 21 surcoreanos aún vivos fue fijado para mañana (miércoles) a mediodía”, declaró por teléfono a la AFP Yusuf Ahmadi, portavoz de los rebeldes afganos, que mantienen secuestrados a los surcoreanos desde hace 14 días.
“Si nuestras peticiones no son aceptadas antes de ese momento, empezaremos a matar al resto de los rehenes”, añadió Ahmadi al subrayar que las 16 mujeres del grupo están “todas enfermas”.
“Dos surcoreanas están muy enfermas, no tenemos suficientes medicamentos y podrían morir”, explicó.
Los rebeldes exigen la liberación por parte del gobierno de Kabul de al menos ocho de sus militantes actualmente presos en cárceles afganas antes de negociar el futuro del resto de los rehenes.
Sin embargo, las autoridades afganas se niegan a realizar dicho intercambio y reclaman la liberación sin condiciones de todas las mujeres en nombre de “los valores del Islam” y por respeto a las costumbres afganas. Las negociaciones se están desarrollando en la provincia de Ghazni, a 140 km al sur de Kabul, entre los jefes tribales (mediadores) y los talibanes, aunque “sin éxito”, ya que ambas partes siguen atrincheradas en sus argumentos, según negociadores del gobierno.
El nuevo ultimátum de los talibanes llegó al día siguiente de la ejecución de Shim Sung-Min, un segundo rehén, un hombre de 29 años cuyo cadáver fue descubierto en la noche del lunes por la policía en la provincia de Ghazni, donde fueron secuestrados los surcoreanos, miembros de una iglesia presbiteriana en “misión humanitaria”, el 19 de julio.
Tras el hallazgo del cadáver, el Gobierno de Seúl expresó el martes su “indignación” por una “despiadada muerte” y pidió a los secuestradores que “liberen a los ciudadanos surcoreanos”.
Fue la segunda ejecución llevada a cabo por los islamistas afganos tras haber matado al responsable del grupo, el pastor de 42 años Bae Hyung-Kyu, el pasado miércoles. Se convirtió así en el primer rehén extranjero en ser ejecutado en Afganistán desde abril de 2006.
Un ingeniero alemán cautivo aparece en un vídeo difundido el martes por la televisión qatarí Al Yazira. Subido a una explanada rocosa y rodeado por hombres que lo apuntan con sus armas, el hombre suplica que lo dejen con vida.
Asimismo, pide a Alemania y a Estados Unidos que retiren sus tropas de Afganistán para poder ser liberado, según Al Yazira. Alemania reaccionó calificando la grabación de “intento de intimidación”.