- Los altos precios de los metales a nivel mundial siguen haciendo brillar a las empresas mineras
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Las mineras latinoamericanas están a toda capacidad. Estresadas. Casi ahogadas, sumergidas en varias temporadas consecutivas de máxima producción.
Pocos mineros del cobre, el hierro, el oro, el níquel o el zinc habían visto antes una demanda global tan activa como la de los últimos años, lo que los tiene operando a toda máquina. Y con algunos de los inconvenientes que eso acarrea: una mayor cantidad de accidentes laborales y constantes interrupciones en sus procesos.
No podía ser de otra forma. Durante el período de depresión de los precios de las materias primas que siguió a la crisis asiática, gran parte de las mineras que operan en la región suspendieron sus inversiones en activos fijos, en exploraciones e incluso en capacitación de nuevos recursos humanos.
“La falta de inversión en ese período les ha obstaculizado el incremento de su producción en el actual ciclo”, dice Juan Carlos Guajardo, gerente general del Centro de Estudios del Cobre (Cesco), de Chile. No es el único.
“En el hierro, los que mejor han podido ajustarse a la demanda han sido los brasileños, pero en general es la demanda la que ha tenido que ajustarse a la oferta limitada”, dice Marcelo Porto Aranha, analista de Quest Investimentos.
MAYOR CONSUMO
La demanda que crece y una oferta que no ha podido seguirle el ritmo es la explicación de fondo para los actuales precios de los minerales, que desde 2004 han estado muy por sobre sus promedios de largo plazo. Una realidad que una vez más resalta en nuestro ranking de Las 500 Mayores Empresas de la Región.
Las empresas mineras que forman parte de esta lista pasaron de 27 el año pasado a 36 en la presente edición. Y la suma de sus ventas llegó a US$102,000 millones, 37 por ciento más que en 2006. En una industria dominada por brasileñas, chilenas, mexicanas y peruanas, destacan Vale do Río Doce, la empresa brasileña fuerte en hierro y en otros minerales, que se ha transformado en la sexta empresa más grande de la región, y Codelco, estatal chilena y la mayor productora de cobre del mundo, que llegó al N°12.
La pregunta es cuánto más durará este ciclo. La importancia del consumo de China hace a todos mirar lo que sucederá en su economía para hacer pronósticos. El consumo esperado de cobre de China para 2007 es de 4.4 millones de toneladas, casi un cuarto de los 18.3 millones que consume todo el mundo.
El crecimiento chino de los últimos años ha sobrecalentado su economía y es probable que se venga un ajuste. La pregunta es cuándo. Algunos, como el economista chileno Sebastián Edwards, dicen que éste no se producirá antes de los Juegos Olímpicos de Beijing del próximo año.
No obstante, los efectos, dependiendo del metal, podrían sentirse antes.
El cobre, por ejemplo, podría tender a la baja en los próximos meses si se mira lo que está sucediendo en el mercado de los no comerciales, como se conoce a aquellos agentes que transan papeles de cobre, como futuros y otros derivados.
“Desde hace un tiempo, hay más vendedores que compradores, hay un saldo negativo, lo que significa que todos esperan que el precio caiga”, dice Rafael Romero, analista de la filial en Perú del banco canadiense Scotiabank. “Los inventarios de cobre en la Bolsa de Shanghai están en su máximo de tres años”.
Según Romero, el cobre cerrará 2007 con un precio promedio en torno a US$2.6 la libra, que, si bien está muy por sobre el US$1.5 la libra de su precio promedio de largo plazo, es 15 por ciento inferior al del año pasado.
En 2008 la caída sería mayor, aunque se mantendría sobre su precio de tendencia. Otros minerales, como el zinc y el plomo, podrían seguir creciendo durante el resto del año.
HIERRO CON PANORAMA PROMETEDOR
El hierro, estandarte de la cada vez más globalizada CVRD, tiene una perspectiva mejor. “En los próximos tres años los precios deben mantenerse, y es posible que haya un aumento”, dice Marcelo Porto Aranha, analista de minerales de la brasileña Quest Investimentos.
Esta dispersión en los pronósticos tiene una explicación: las fuerzas cruzadas que se prevé para la economía global. Mientras debiera haber un relajamiento de China, Europa —liderada por una energizada Alemania y una Francia incierta— podría abrir una válvula de crecimiento.
Lo mismo pasa con Japón, que, además del incremento bursátil de las últimas semanas, ha recuperado la inflación, algo bueno viniendo de una economía deflacionaria. La pendiente positiva en los precios podría estimular el consumo y echar a andar las industrias intensivas en materias primas.
Pero, a pesar del disenso sobre el futuro, se trata sólo de proyecciones con precios altos, algo que asusta a muchos por los peligros de la sustitución. La industria, en todo caso, corre a ponerse al día y está haciendo las inversiones necesarias para subir su oferta. Jugadores como Northern Orion, AngloAmerican, CVRD, Kinross, Grupo México, Xstrata, Antofagasta Minerals y Codelco llevan a cabo grandes proyectos en hierro, oro y cobre en la región con el objetivo de aumentar la producción.
Los resultados se verían, no obstante, no antes de 2009. “Hasta entonces sólo Brasil y Chile podrían subir marginalmente su producción, luego sería Perú”, dice Guajardo, de Cesco.
“El resto vendrá después”. Zonas emergentes en cobre, como Ecuador, Colombia y Panamá, podrían subirse a la fiesta sólo a mediados de la próxima década. Y es que para celebrar en esta fiesta, era necesario llegar a tiempo.
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