- Munguía da KO en tres a zurdo Acuña
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duelo terminó empatado
El primer golpe de Santos “El Toro” Benavides hizo que Moisés Castro pusiera los guantes en la lona. Se pensó en el nocaut. Pero esa escena no se repitió más, y resultó el único instante en el cual el chontaleño mostró ventaja sobre el resistente capitalino, que reaccionó con vigor y ofreció una tórrida batalla, que terminó en empate.
Al final las opiniones eran diversas, sobre quién merecía el triunfo, pero lo que quizá nadie consideró fue que malgastó su dinero, debido a que presenciaron un duelo intenso, promovido por Doble Impacto en la Plaza Taurina Humberto e Isabel Mongrío, de Juigalpa, Chontales, la noche del sábado.
Ante un formidable escenario, que no contó, sin embargo, con el lleno esperado —había unas mil personas— Benavides saltó al ruedo con la pretensión de imponer el ritmo y parecía haberlo conseguido después de tres asaltos, pero Castro no sólo aguantó, sino que disparó y la pelea se tornó equilibrada.
A la altura del cuarto, Castro toma la iniciativa y hasta llama a Benavides a entrar en la línea de fuego. “El Toro” no rehúye al fajo, pero una herida sobre la ceja derecha comienza a manar sangre y su ataque disminuye.
Los siguientes asaltos se mueven sobre la misma dirección. Benavides ataca pero no lo hace de forma sostenida, mientras Castro aguanta y contragolpea. Moisés absorbe todo y el equilibrio sigue, incluso en un violento octavo round que agitó las venas metálicas de la plaza.
Al final, un empate. Manuel González vio ganar a Castro 95-94; Alberto Méndez dice que Benavides se impone 96-94, mientras Silvio Ortiz muestra un conteo nivelado 95-95, que decreta el equilibrio, por cierto, no fue mal recibido por el público.
NOQUEÓ MUNGUÍA
El que no dejó su suerte en manos de los jueces fue Gonzalo Munguía, quien se deshizo en tres asaltos de Wilfredo “El Zurdo” Acuña, en un combate pactado en 127 libras.
Después de un inicio no muy prometedor, la pelea se calentó y Munguía comenzó un castigo despiadado contra Acuña, a quien tumbó en el tercero, y luego del conteo le dio más duro, hasta que Onofre Ramírez detuvo el inmisericorde castigo.
En el otro combate profesional, Santos Medrano se impuso por decisión unánime tras cuatro asaltos a Douglas González, quien cayó en el segundo, pero se levantó y resistió hasta el final.