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El silencio diplomático es crudo. El canciller Samuel Santos y el nuncio Jean Paul Gobel evitaron ayer pronunciarse respecto al nuevo candidato que presentó Nicaragua para ocupar su Embajada ante la Santa Sede, tras ser rechazado el polémico Álvaro Robelo.
Se conoció que Nicaragua solicitó plácet para José Cuadra, quien ejercía la diplomacia en México.
Pero ni Santos ni Gobel quisieron referirse al tema.
“Vos sabés que yo sobre esas cosas nunca hablo antes de… Nunca hablo de eso”, manifestó ayer Santos en escuetas declaraciones sobre el tema.
El Vaticano no aceptó a Robelo como el Embajador de Nicaragua ante la Santa Sede y ahora el Gobierno del sandinista Daniel Ortega propone a Cuadra, aunque ninguna fuente aceptó verificar la información oficialmente.
“Absolutamente ninguna (información tengo), para nosotros son asuntos que nunca se discuten en público”, dijo Gobel cuando fue consultado sobre el tema.
Robelo, luego de conocerse que no era del agrado del Vaticano, despotricó en contra de Gobel, acusándolo de dirigir una campaña en contra del retirado cardenal Miguel Obando y Bravo.
LAS CAUSAS DEL SILENCIO
El canciller Santos optó por no abordar más el tema de los embajadores luego de que tres diplomáticos, en cuestión de semanas, no fuesen aceptados como representantes de Nicaragua.
Además del rechazo del Vaticano hacia Álvaro Robelo, el Estado de Honduras no acepta a Álvaro Chamorro Mora como Embajador y Costa Rica no ve con buenos ojos a Gerardo Miranda como cónsul.